Sopa de eneldo con patatas en caldo suave Recipe
La suave sopa de eneldo con patatas es uno de esos platos que aparecen a menudo entre semana en los hogares polacos: rápida, económica y muy casera. Huele a eneldo fresco y a caldo ligero, y gracias a las patatas resulta sorprendentemente saciante. Recuerda un poco a las sopas de hierbas escandinavas, pero con un carácter típicamente polaco.
La sopa de eneldo con patatas es la quintaesencia de la cocina casera polaca entre semana: ligera como un caldo, pero lo bastante sustanciosa como para sustituir al segundo plato. El eneldo fresco le da un carácter primaveral y veraniego, y la nata suave equilibra el sabor del caldo y hace que la sopa resulte cremosa sin ser pesada. Es un plato que combina la sencillez de los ingredientes con un sorprendente y rico aroma a hierbas.
Consejos del chef
Añade el eneldo al final de la cocción, ya con el fuego apagado, para que no pierda su color ni su aroma fresco. No cuezas demasiado las patatas: deben estar tiernas pero mantener la forma; normalmente bastan unos minutos desde que el caldo vuelve a hervir. Si utilizas nata, templala primero con un poco de sopa caliente en un recipiente aparte para que no se corte al incorporarla a la olla.
Sugerencias de servicio
Sírvela con una rebanada de pan de masa madre o con una tostada sencilla con mantequilla de ajo: entre semana puede sustituir sin problema a toda la comida. Acompaña bien con un vaso de compota de ruibarbo o té con limón, especialmente al volver del trabajo o del colegio. Es una sopa perfecta para empezar la semana cuando te ha quedado caldo del domingo y necesitas preparar rápidamente algo consistente para dos días.
Ingredientes
- caldo de pollo o de verduras puede ser de pastilla, pero casero estará más sabroso - 1.5 l
- patatas peladas y cortadas en dados - 500 g
- zanahoria rallada gruesa o cortada en dados pequeños - 1 pieza
- nata líquida 18% para sopas se puede sustituir por leche o yogur natural - 150 ml
- eneldo fresco finamente picado, desecha los tallos o úsalos para el caldo - 1 manojo
- mantequilla para dar sabor, se puede omitir - 1 cucharada
- harina para espesar ligeramente, se puede omitir - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta al gusto
Preparación
- Vierte el caldo en una olla y llévalo a ebullición a fuego medio.
- Pela las patatas y córtalas en dados de unos 1,5 cm. Pela la zanahoria y rállala gruesa o córtala en dados pequeños.
- Añade las patatas y la zanahoria al caldo hirviendo. Cuece a fuego medio durante 15–18 minutos, hasta que las verduras estén tiernas. Comprueba con un tenedor: debe entrar fácilmente en la patata.
- En una sartén pequeña, derrite la mantequilla, añade la harina y remueve enérgicamente durante 1–2 minutos, hasta obtener una pasta lisa sin grumos. No dejes que se dore: debe permanecer clara.
- Añade a la pasta de mantequilla y harina 2–3 cazos de la sopa caliente, removiendo todo el tiempo hasta que la mezcla quede líquida y homogénea. Viértela de nuevo en la olla con la sopa, remueve y lleva a ebullición. La sopa espesará ligeramente.
- Vierte la nata en una taza, añade 2 cucharadas de sopa caliente, mezcla y luego viértalo todo en la olla. Gracias a este paso la nata no se cortará.
- Añade el eneldo picado (reserva 1–2 cucharadas para espolvorear en el plato), sal y pimienta. Cuece 2–3 minutos más a fuego bajo.
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con el eneldo reservado. Si quieres una versión más contundente, puedes añadir un poco de pollo cocido del caldo.
Conservación
La sopa se conserva 2–3 días en la nevera. Es mejor guardarla sin nata y añadirla solo al recalentar cada ración. Caliéntala suavemente, sin dejar que hierva con fuerza, para que la nata o el yogur no se corten.