Sopa china de pescado, jengibre y tofu Recipe
Esta sopa ligera y reconfortante de pescado con tofu y jengibre es un clásico casero en muchas familias chinas, especialmente para la cena. Es tan delicada como un caldo de pollo, pero huele a mar, jengibre y cebolleta. Ideal cuando quieres comer algo caliente pero no pesado: un cuenco de esta sopa sacia sin dejar sensación de pesadez en el estómago.
Esta sopa china de pescado, jengibre y tofu combina la delicadeza de un buen caldo con un profundo aroma marino realzado por el jengibre fresco y la cebolleta. Es tan ligera como un caldo de pollo, pero gracias al tofu y al pescado sacia como un plato principal, sin sensación de pesadez. Es exactamente el tipo de sopa que en los hogares chinos se sirve para cenar cuando alguien está resfriado o simplemente agotado tras un día largo.
Consejos del chef
No cuezas el pescado demasiado tiempo: añádelo al final y mantenlo solo hasta que se vuelva opaco y se separe fácilmente con un tenedor; de lo contrario se deshará. Corta el jengibre en láminas finas o bastoncitos para que aporte aroma sin dominar; si no te gusta masticar trozos grandes, puedes incluso machacarlo ligeramente y retirarlo después. Antes de añadirlo, merece la pena escaldar brevemente el tofu con agua hirviendo o con un poco de caldo caliente: así quedará más firme y menos esponjoso.
Sugerencias de servicio
Sirve esta sopa en cuencos grandes con un extra de cebolleta fresca y un chorrito de aceite de sésamo por encima. Combina muy bien con té de jazmín o té verde suave, especialmente para una cena ligera entre semana. Si quieres convertirla en una comida completa para una noche fría, acompáñala con pepinos encurtidos en vinagre de arroz o con kimchi para aportar contraste de sabores.
Ingredientes
- filete de pescado blanco (bacalao, abadejo o merluza) sin piel ni espinas - 400 g
- tofu natural se puede usar tofu ahumado, el sabor será más intenso - 200 g
- jengibre fresco trozo de aprox. 3 cm - 20 g
- ajo - 2 dientes
- caldo de verduras o de pollo puede ser de pastilla, pero el casero será más sabroso - 1.2 l
- salsa de soja - 3 cucharadas
- aceite por ejemplo de colza o de girasol - 1 cucharada
- parte blanca de cebolleta o puerro reserva la parte verde para espolvorear - 1 pieza
- pimienta blanca molida se puede sustituir por pimienta negra - 0.25 cucharaditas
- sal al gusto, con moderación porque la salsa de soja es salada
- aceite de sésamo opcional, para aromatizar - 1 cucharadita
- cilantro fresco o perejil picado, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Enjuaga el filete de pescado, sécalo con papel de cocina y córtalo en dados grandes de unos 3 cm. Espolvorea ligeramente con sal por la superficie y reserva.
- Corta el tofu en dados de unos 2 cm. Parte la cebolleta o el puerro a lo largo por la mitad y luego en rodajas finas. Pela el jengibre y córtalo en láminas muy finas o en bastoncitos. Pela el ajo y pícalo muy fino.
- En una olla calienta 1 cucharada de aceite a fuego medio. Añade el jengibre, el ajo y la parte blanca de la cebolleta. Remueve y sofríe 2–3 minutos, hasta que desprendan un aroma intenso pero sin que se doren.
- Vierte el caldo, añade la salsa de soja y mezcla. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y cocina 5 minutos para que el caldo tome el aroma del jengibre.
- Incorpora con cuidado los dados de tofu. Cocina a fuego bajo 3–4 minutos para que se calienten sin deshacerse. No remuevas con demasiada fuerza.
- Añade los trozos de pescado. Cocina a fuego bajo 5–7 minutos, hasta que el pescado se vuelva blanco y se separe fácilmente al presionarlo con una cuchara. No lo cuezas demasiado para que no quede seco.
- Sazona la sopa con pimienta blanca y, si hace falta, con un poco de sal. Al final añade el aceite de sésamo y remueve suavemente.
- Retira la olla del fuego. Sirve la sopa en cuencos, espolvoreando con la parte verde de la cebolleta y con cilantro o perejil picado. Sirve de inmediato, preferiblemente con un cuenco de arroz blanco cocido al lado, que se puede ir añadiendo a la sopa mientras se come.
Conservación
Guarda la sopa sobrante (preferiblemente sin el pescado) en la nevera hasta 2 días. Caliéntala suavemente sin dejar que hierva con fuerza. Si has guardado el pescado por separado, añádelo al calentar para que no se deshaga ni se reseque.
Suelo preparar esta sopa los domingos por la noche, cuando queda en la nevera un trozo de pescado blanco de la compra del sábado y todos tienen ganas de algo "como caldo, pero diferente". Siempre hago una olla grande, porque al día siguiente para el almuerzo sabe aún mejor, cuando los sabores se han integrado un poco más.