Sopa china con arroz jazmín y verduras para una cena ligera Recipe
Esta suave sopa china con arroz jazmín y verduras es algo entre un caldo y un risotto ligero: reconforta, pero no llena en exceso. En China, sopas tan sencillas se toman a menudo por la noche, cuando el estómago ya está cansado de platos pesados. Es una forma estupenda de aprovechar restos de verduras de la nevera y preparar una cena de un solo olla para toda la familia.
Esta sopa china con arroz jazmín combina el aroma reconfortante del jazmín con un caldo delicado y verduras tiernas, creando algo a medio camino entre una papilla de arroz y un caldo ligero. En los hogares chinos, sopas similares son un clásico de las cenas: deben calentar, pero sin sobrecargar el estómago después de todo el día. Como admite casi cualquier verdura que tengas en la nevera, cada vez sabe un poco diferente.
Consejos del chef
Lava bien el arroz hasta que el agua salga casi transparente; así la sopa quedará clara y no con textura harinosa. Añade las verduras en etapas: primero las más duras (zanahoria, col) y al final las más delicadas (calabacín), para que conserven el color y un ligero punto crujiente. Evita que la sopa hierva demasiado fuerte; un hervor suave permite que el arroz suelte almidón y espese ligeramente el caldo sin que los granos se deshagan.
Sugerencias de servicio
Sirve en cuencos grandes, con cebollino picado, un chorrito de aceite de sésamo y rodajitas de chile para quienes prefieran sabores más picantes. Para acompañar esta cena ligera, va muy bien el té de jazmín o té verde sin azúcar. Es un plato especialmente adecuado para noches frías y ajetreadas entre semana, cuando cada uno llega a casa a una hora distinta: la sopa puede esperar tranquilamente a fuego muy suave.
Ingredientes
- arroz jazmín (también puede ser arroz blanco normal) - 120 g
- caldo de verduras o de pollo (casero o de pastilla de buena calidad) - 1.5 l
- zanahoria (mediana) - 2 pieza
- calabacín (mediano) - 0.5 pieza
- col china o col blanca (o pak choi, picada) - 150 g
- guisantes verdes congelados - 80 g
- salsa de soja (al gusto) - 2 cucharada
- aceite vegetal (por ejemplo de colza) - 1 cucharada
- jengibre fresco (trozo de aprox. 2 cm) - 10 g
- ajo - 2 diente
- cebollino o cebolleta (picado) - 3 cucharada
- sal (al gusto, con cuidado porque la salsa de soja es salada)
- pimienta blanca (una pizca, opcional)
Preparación
- Lava el arroz en un colador bajo el grifo con agua fría durante unos 30 segundos, hasta que el agua salga casi transparente.
- Pela la zanahoria y córtala en medias rodajas finas. Parte el calabacín a lo largo por la mitad y córtalo en rodajas finas. Corta la col china en tiras. Pela el jengibre y pícalo fino o rállalo. Pela el ajo y pícalo fino.
- En una olla grande calienta el aceite a fuego medio. Añade el jengibre y el ajo y sofríe unos 30–40 segundos, removiendo constantemente, hasta que desprendan un aroma intenso pero sin que se doren.
- Añade la zanahoria y sofríe 2–3 minutos, removiendo, hasta que se ablande ligeramente.
- Vierte el caldo y añade el arroz lavado. Lleva a ebullición, luego baja el fuego al mínimo, tapa la olla y cuece 12–15 minutos, hasta que el arroz esté casi tierno.
- Añade el calabacín, la col china y los guisantes. Cuece 5–7 minutos más a fuego suave, hasta que las verduras estén tiernas pero aún ligeramente firmes.
- Sazona la sopa con salsa de soja, prueba y, si es necesario, añade un poco de sal y una pizca de pimienta blanca.
- Por último, añade el cebollino picado, remueve y sirve de inmediato. Si la sopa está demasiado espesa, añade un poco de agua caliente o más caldo.
Conservación
Guarda la sopa en la nevera en un recipiente hermético y consume en 1–2 días. Al recalentar, añade un poco de agua o caldo si se ha espesado demasiado y remueve con cuidado para que el arroz no se deshaga en exceso.