Sopa española de almendras ajo blanco con uvas Recipe
El ajo blanco es una sopa fría y blanca de almendras, pan y ajo que en Andalucía se come en los días de mucho calor en lugar de una comida pesada. Sabe un poco como un cóctel de ajo muy suave, con un toque de frutos secos y aceite de oliva, y las uvas dulces le aportan ligereza. Es una gran alternativa al gazpacho cuando te apetece algo cremoso pero igualmente refrescante.
El ajo blanco es uno de los fríos más sorprendentes de Andalucía: parece una sopa de nata, pero en boca combina una crema fría de almendras con un ajo marcado pero elegante. Las uvas dulces y jugosas equilibran el punto salado y el vinagre, de modo que cada cucharada resulta a la vez refrescante y satisfactoria, sin la pesadez de la nata. Es un plato que eleva ingredientes sencillos —pan duro, almendras y aceite de oliva— al nivel de una entrada veraniega elegante, al estilo de los bares de tapas españoles.
Consejos del chef
Usa agua realmente muy fría y enfría bien la sopa en la nevera: la diferencia entre una versión apenas fresca y otra helada es enorme, sobre todo con calor. Tritura las almendras con paciencia hasta que la mezcla quede sedosa; si la batidora tiene problemas, añade un poco más de agua en lugar de subir la velocidad al máximo. Con el vinagre y el ajo es mejor empezar con moderación y ajustar al final: el ajo blanco debe ser sutil, no tan fuerte como una salsa de ajo.
Sugerencias de servicio
Sirve en cuencos pequeños o vasos como primer plato frío en una comida de verano en el balcón, con un bol extra de uvas y unas almendras para picar. Combina de maravilla con un jerez fino seco bien frío o un vino blanco ligero y mineral. Para un almuerzo rápido y ligero, puedes añadir unos trozos de pan a la parrilla y una ensalada sencilla de tomate con aceite de oliva.
Ingredientes
- almendras - 150 g
- pan - 80 g
- ajo - 2 dientes
- agua - 600 ml
- aceite de oliva - 60 ml
- vinagre - 2 cucharadas
- sal
- uvas - 150 g
- pimienta blanca
- agua muy fría - 100 ml
Preparación
- Corta el pan en trozos, ponlo en un bol y cúbrelo con 100 ml de agua. Deja reposar 5–10 minutos, hasta que se ablande por completo.
- Pon las almendras en una batidora de vaso. Tritura 1–2 minutos, hasta obtener una migaja fina y ligeramente húmeda.
- Añade a las almendras el pan remojado (sin el exceso de agua), los dientes de ajo pelados, 2 cucharadas de vinagre, una pizca de sal y un poco de pimienta blanca.
- Vierte aproximadamente la mitad del agua muy fría y tritura 2–3 minutos, hasta que la mezcla quede lisa y cremosa. Si la batidora se esfuerza demasiado, haz pequeñas pausas.
- Mientras trituras, vierte el aceite de oliva en hilo fino, como si hicieras mayonesa. Bate hasta que la sopa se vuelva claramente más lisa y ligeramente espesa.
- Añade el resto del agua fría, tritura brevemente y prueba. Si es necesario, añade otra pizca de sal, un poco de vinagre o agua si la sopa está demasiado espesa.
- Pasa la sopa a una jarra o bol, cubre y mete en la nevera al menos 1 hora para que se enfríe bien y los sabores se integren.
- Antes de servir, lava las uvas, sécalas y córtalas por la mitad. Si tienen semillas, retíralas con la punta de un cuchillo.
- Remueve la sopa, reparte en cuencos, coloca las uvas por encima y rocía con unas gotas de aceite de oliva. Sirve inmediatamente, bien fría.
Conservación
Guarda el ajo blanco bien tapado en la nevera y consúmelo en 1–2 días. Si se separa o espesa, añade un poco de agua muy fría y vuelve a batir o mezcla enérgicamente antes de servir.