Ensalada de arenque Heringssalat a la alemana Recipe
Heringssalat es una colorida ensalada de arenque popular en el norte de Alemania, especialmente en invierno y durante el carnaval. Combina el sabor salado del arenque con patatas, remolacha y una suave salsa a base de nata. Recuerda un poco a la ensalada de arenque polaca, pero es más suave y cremosa.
El Heringssalat a la alemana combina el sabor salado del arenque con patatas, remolacha y manzana, creando una ensalada colorida y cremosa con una acidez bien equilibrada. En el norte de Alemania es un elemento fijo de las mesas de invierno, especialmente en carnaval y en fiestas, donde se sirve con pan y cerveza. En comparación con muchas versiones polacas de arenque, esta ensalada es más suave, más cremosa y ligeramente dulce gracias a la remolacha.
Consejos del chef
Prueba siempre el arenque antes de añadirlo: si está muy salado, ponlo en remojo en leche o agua durante 1–2 horas, de lo contrario dominará el sabor de la ensalada. Corta las verduras y la manzana en dados pequeños y regulares para que la ensalada tenga un aspecto cuidado y sea fácil de servir; añade la remolacha al final, mezclando con suavidad para que no tiña todo de un solo color. Sazona la salsa poco a poco: primero la nata, luego el pepino fermentado y solo al final la sal, porque el arenque y los pepinos ya aportan sal.
Sugerencias de servicio
Sirve el Heringssalat bien frío, con pan oscuro, pan integral o pequeños canapés de pan de centeno tipo pumpernickel como entrante. Es perfecto para la mesa de Nochevieja, el desayuno navideño o como "tapa" para una noche con amigos acompañada de un vaso de vodka bien frío o de vino blanco seco. Me gusta prepararla la noche anterior a una reunión familiar: durante la noche en la nevera los sabores se integran a la perfección.
Ingredientes
- filete de arenque matjes en aceite o salados, bien desalados - 300 g
- patatas para ensalada - 400 g
- remolacha cocida mediana, cocida o asada - 2 pieza
- manzana ácida, p. ej. reineta gris - 1 pieza
- pepino fermentado mediano - 2 pieza
- cebolla morada pequeña - 1 pieza
- nata 18% o 22% - 150 g
- mayonesa - 2 cucharada
- mostaza suave - 1 cucharadita
- vinagre de vino claro - 1 cucharada
- azúcar - 0.5 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- eneldo picado - 2 cucharada
Preparación
- Lava bien las patatas y cuécelas con piel en agua salada durante 15–20 minutos, hasta que estén tiernas. Escúrrelas, deja que se enfríen, pélalas y córtalas en dados.
- Si los arenques están muy salados, ponlos en remojo en agua fría durante 1–2 horas, cambiando el agua de vez en cuando. Después sécalos con papel de cocina y córtalos en trozos pequeños.
- Corta la remolacha en dados de tamaño similar a las patatas. Pela la manzana, retira el corazón y córtala en dados pequeños. Corta los pepinos fermentados en dados pequeños.
- Pela la cebolla morada y córtala en dados muy finos. Si quieres suavizar su sabor, cúbrela con agua hirviendo durante 5 minutos, luego escúrrela y sécala.
- En un bol grande mezcla la nata, la mayonesa, la mostaza, el vinagre, el azúcar, una pizca de sal y pimienta hasta obtener una salsa homogénea.
- Añade a la salsa las patatas, la remolacha, la manzana, los pepinos, la cebolla y el arenque. Mezcla con cuidado para no aplastar los ingredientes.
- Al final añade el eneldo picado y mezcla de nuevo suavemente. Mete la ensalada en la nevera al menos 1 hora para que los sabores se integren.
Conservación
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 1–2 días. Remueve suavemente antes de servir de nuevo; si es necesario, ajusta con un poco más de nata o mayonesa.