Buñuelos de levadura con manzana Recipe
Los buñuelos de levadura con manzana son unos bollitos esponjosos que en Polonia suelen servirse para la merienda o como cena dulce. Huelen a levadura y canela y esconden en su interior trocitos de manzana jugosa. Son algo así como una mezcla entre crêpes y donuts: perfectos para un día frío en el que apetece algo casero y dulce.
Los buñuelos de levadura con manzana combinan la esponjosidad de una masa tipo donut con el carácter casero de unas simples crêpes, creando algo a medio camino entre postre y cena caliente. Los trocitos de manzana se caramelizan ligeramente en el interior, mientras que por fuera los buñuelos adquieren una corteza suavemente crujiente y desprenden aroma a canela y levadura. Es un plato que caldea al instante el ambiente en casa, sobre todo cuando fuera está gris y hace frío.
Consejos del chef
Deja que la masa de levadura suba de verdad: mínimo 45–60 minutos en un lugar cálido, hasta que doble su volumen; de lo contrario, los buñuelos quedarán compactos y pesados. Fríelos a fuego medio en grasa bien caliente, porque una temperatura demasiado alta quemará la superficie rápidamente dejando el interior crudo. Corto las manzanas en láminas finas o dados pequeños y las espolvoreo ligeramente con canela y harina: así no sueltan tanto jugo y no diluyen la masa.
Sugerencias de servicio
Sirve los buñuelos justo después de freírlos, espolvoreados con azúcar glas o acompañados de una cucharada de nata y mermelada casera: el remedio perfecto para un lunes por la noche cuando a todos les falta energía. Están riquísimos con una taza de cacao, té de frambuesa o leche caliente con miel, especialmente cuando alguien en casa empieza a resfriarse. Para un brunch de fin de semana, puedes añadir fruta fresca y sirope de arce, convirtiéndolos en una versión más “instagrameable”.
Ingredientes
- harina - 250 g
- leche ligeramente templada, pero no caliente - 250 ml
- levadura fresca se pueden usar 7 g de levadura seca - 20 g
- azúcar - 2 cucharadas
- huevo - 1 pieza
- manzanas peladas y cortadas en dados pequeños - 2 piezas
- canela molida opcional - 0.5 cucharaditas
- aceite la cantidad suficiente para cubrir el fondo de la sartén con una fina capa
- azúcar para espolvorear
- sal - 1 pizca
Preparación
- Templa ligeramente la leche hasta que esté tibia: debe estar caliente al tacto, pero no ardiendo.
- Desmenuza la levadura en un cuenco, añade 1 cucharada de azúcar, 2 cucharadas de leche tibia y 1 cucharada de harina. Mezcla, cubre y deja reposar 10–15 minutos, hasta que aparezca espuma en la superficie.
- En un bol grande, pon el resto de la harina, añade la sal, el azúcar restante, el huevo y la masa madre de levadura.
- Ve añadiendo poco a poco el resto de la leche, mezclando con una cuchara o con una batidora con varillas para masa, hasta obtener una masa lisa y bastante espesa, algo más densa que la de crêpes.
- Cubre el bol con un paño y deja levar en un lugar cálido unos 30–40 minutos, hasta que la masa suba claramente y doble su volumen.
- Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en dados pequeños. Mézclalas con la canela.
- Añade las manzanas a la masa levada y mezcla suavemente con una cuchara.
- Calienta el aceite en una sartén a fuego medio. Ve poniendo porciones de masa con una cuchara, formando pequeños buñuelos.
- Fríe los buñuelos 2–3 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y bien subidos. Si se doran demasiado rápido, baja el fuego.
- Coloca los buñuelos fritos en un plato cubierto con papel de cocina para absorber el exceso de grasa.
- Antes de servir, espolvorea los buñuelos con azúcar glas.
Conservación
Deja que los buñuelos se enfríen por completo y guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta el día siguiente o en la nevera si hace calor. Para devolverles algo de esponjosidad, caliéntalos brevemente en el horno o en una sartén seca antes de servir.