Quiche de espinacas y queso de cabra Recipe
Esta tarta salada francesa es prima de la pizza, pero con una base quebrada mantecosa y un delicado relleno de huevo y nata. En la versión con espinacas y queso de cabra es muy popular para comidas y cenas ligeras, a menudo servida con una ensalada sencilla. También es perfecta para picnics, porque sabe muy bien tanto caliente como fría.
La combinación de espinacas tiernas, queso de cabra cremoso y una base quebrada mantecosa hace que este quiche sea un plato elegante pero sencillo, perfecto tanto para el día a día como para ocasiones especiales.
Consejos del chef
Procura no trabajar demasiado la masa para que quede friable y ligera. Usa ingredientes bien fríos para la base y deja reposar el quiche unos minutos después de hornear: el relleno se asienta y se corta mucho mejor.
Sugerencias de servicio
Sirve el quiche en porciones triangulares con una ensalada verde crujiente, tomates cherry y un aliño de mostaza suave. Acompáñalo con vino blanco seco o una limonada casera poco dulce.
Ingredientes
- harina de trigo tipo 450–550 - 200 g
- mantequilla fría, directamente de la nevera - 100 g
- huevo 1 para la masa, 3 para el relleno - 4 pieza
- agua muy fría - 2 cucharadas
- espinacas frescas o congeladas, en hojas - 300 g
- queso de cabra en rulo o queso blando para desmenuzar - 150 g
- nata 30% - 200 ml
- leche - 50 ml
- ajo finamente picado - 2 dientes
- nuez moscada rallada, opcional - 0.25 cucharaditas
- sal al gusto
- pimienta negra recién molida, al gusto
- aceite vegetal para saltear las espinacas - 1 cucharada
Preparación
- Pon la harina y una pizca de sal en un bol, añade la mantequilla fría cortada en cubos. Frota la mantequilla con la harina con las yemas de los dedos hasta obtener algo parecido a arena húmeda.
- Añade 1 huevo y 2 cucharadas de agua muy fría, amasa rápidamente la masa solo hasta que los ingredientes se unan. Forma un disco aplanado, envuélvelo en film y mételo en la nevera durante 20–30 minutos.
- Lava y seca las espinacas frescas, corta las hojas más grandes. Si usas espinacas congeladas, descongélalas y exprímelas bien para eliminar el exceso de agua.
- Calienta el aceite en una sartén, añade el ajo y fríe durante 30–40 segundos a fuego medio, hasta que empiece a desprender aroma pero sin que se dore. Añade las espinacas y fríe 3–5 minutos, hasta que se ablanden y se evapore la mayor parte del líquido. Sazona con sal y pimienta y deja que se enfríen ligeramente.
- Estira la masa fría sobre una superficie ligeramente enharinada formando un círculo más grande que el molde para tarta (aprox. 24 cm). Pásala al molde, presiona bien el fondo y los bordes y corta el exceso de masa. Pincha la base con un tenedor.
- Mete el molde con la masa en la nevera durante 10 minutos; mientras tanto, precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Luego cubre la masa con papel de hornear, vierte encima alubias secas o arroz como peso y hornea 12–15 minutos. Retira el papel con el peso y hornea 5 minutos más, hasta que la base se dore ligeramente.
- En un bol mezcla 3 huevos, la nata y la leche. Añade la nuez moscada, sal y pimienta, y bate bien con un tenedor o varillas hasta obtener una mezcla homogénea.
- Reparte las espinacas de manera uniforme sobre la base precocida. Desmenuza el queso de cabra con los dedos o córtalo en rodajas y distribúyelo por encima.
- Vierte por encima la mezcla de huevo y nata, procurando no sobrepasar el borde de la masa.
- Hornea la tarta 25–30 minutos a 180°C, hasta que el relleno cuaje y la superficie esté ligeramente dorada. Al mover el molde, el centro no debe temblar en exceso.
- Saca el quiche del horno y deja reposar 10–15 minutos para que se temple y sea más fácil de cortar. Sirve caliente o a temperatura ambiente.
Conservación
Przechowuj w lodówce, najlepiej już pokrojony na porcje. Podgrzewaj w piekarniku, aby spód znów był lekko chrupiący. Po rozmrożeniu zjedz tego samego dnia.
Este quiche es uno de esos platos que siempre preparo cuando vienen invitados: se puede hacer con antelación, se recalienta muy bien y casi siempre gusta a todo el mundo, incluso a quienes no son grandes fans de las espinacas.