Quesadillas de espinaca – quesadillas con espinacas y queso Recipe
Estas quesadillas son tortillas finas rellenas de queso fundido y espinacas suaves, ideales para un almuerzo o cena rápidos. En México se venden aperitivos parecidos en carritos callejeros, donde se rellenan con distintas verduras y quesos. De sabor recuerdan un poco a los sándwiches calientes polacos con queso y espinacas, solo que hechos en sartén y sin tostadora.
Las quesadillas de espinaca unen el ambiente callejero de México con el dúo muy conocido de espinacas y queso. La tortilla fina y ligeramente tostada esconde queso fundido y espinacas con un suave toque de ajo, algo a medio camino entre un sándwich crujiente a la sartén y un rápido comfort food de verduras. Es una forma estupenda de incluir más hojas verdes en una presentación muy informal, tipo “bocadillo”.
Consejos del chef
Lo más importante es reducir bien el agua de las espinacas: si queda demasiado líquido, las quesadillas se desharán y las tortillas se empaparán. Calienta bien la sartén, pero cocina a fuego medio para que el queso tenga tiempo de fundirse antes de que las tortillas se oscurezcan demasiado. Si preparas una tanda grande para una reunión, mantén las quesadillas listas en el horno a 80–90°C, colocadas sobre una rejilla para que sigan ligeramente crujientes.
Sugerencias de servicio
Sirve con una cucharada de crema agria o yogur natural espeso y una salsa rápida de tomate o salsa ya preparada: en la mesa desaparecen más rápido que los sándwiches calientes clásicos. Es una comida perfecta después del trabajo o una cena para ver un partido o un maratón de series, porque cada quien puede coger los triángulos con la mano. Para beber, va bien agua con gas ligera con lima o una cerveza clara, y en versión sin alcohol, limonada casera.
Ingredientes
- espinacas - 200 g
- cebolla - 0.5 pieza
- ajo - 1 diente
- queso amarillo rallado - 200 g
- tortilla de trigo - 8 pieza
- aceite vegetal - 2 cucharadas
- crema agria - 100 g
- sal - 0.5 cucharaditas
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Si usas espinacas frescas, lávalas muy bien y sécalas; corta las hojas grandes en trozos más pequeños. Si usas espinacas congeladas, descongélalas y escúrrelas muy bien para eliminar el exceso de agua.
- Corta la cebolla en cubos pequeños y pica finamente el ajo.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y quede ligeramente translúcida.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos, hasta que desprenda aroma.
- Agrega las espinacas. Saltea 3–5 minutos, removiendo, hasta que las hojas se ablanden y se evapore el exceso de agua. Sazona con sal y pimienta. Retira del fuego y deja que se temple un poco.
- Coloca las tortillas sobre la mesa. En la mitad de cada tortilla reparte una porción de queso rallado, encima pon una capa de espinacas y termina con otro poco de queso. Dobla las tortillas por la mitad presionando los bordes.
- En una sartén grande, seca o con un poco del aceite restante, cocina las quesadillas 2–3 minutos por cada lado a fuego medio, hasta que el queso se derrita y la tortilla se dore ligeramente.
- Ve colocando las quesadillas hechas sobre una tabla y córtalas en triángulos. Sirve de inmediato con una cucharada de crema agria o yogur.
Conservación
Guarda solo el relleno de espinacas en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 2 días. Las quesadillas ya hechas saben mejor recién hechas; si sobran, recaliéntalas brevemente en sartén o en horno suave para que recuperen algo de textura crujiente.