Postre turco de yogur, miel y fresas Recipe
Es un postre en capas muy sencillo, hecho con yogur espeso, miel, fresas frescas y frutos secos crujientes. En Turquía, el yogur con miel y fruta suele servirse después de la comida como alternativa más ligera a los pasteles pesados, especialmente en verano. Recuerda un poco a una panna cotta italiana servida en vaso, pero sin cocción y mucho más ligero.
Este postre turco utiliza yogur espeso como base, por lo que sacia pero es mucho más ligero que la mayoría de cremas o tartas de queso frías. La combinación de miel, fresas y nueces crujientes da un resultado digno de una cafetería junto al Bósforo, y además no requiere ni horno ni gelatina. Servido en capas en vasos queda muy elegante, aunque se compone de unos pocos ingredientes sencillos.
Consejos del chef
Conviene enfriar el yogur de antemano y usar uno realmente espeso; si es más líquido, escúrrelo en un colador forrado con gasa durante 1–2 horas en la nevera. Añade la miel poco a poco y ve probando, porque su dulzor depende mucho del tipo; es más fácil endulzar un poco más que arreglar un postre demasiado empalagoso. Tuesta las nueces en una sartén seca, pero vigílalas de cerca: pasan de estar ligeramente doradas a quemadas en cuestión de segundos.
Sugerencias de servicio
Es un postre perfecto tras una barbacoa veraniega en el jardín, cuando todos están ya llenos pero “algo dulce con el café” sigue apeteciendo. Combina con un café turco fuerte preparado en cezve o con un espresso, y en una versión más “vacacional”, con una copa de vino espumoso semiseco bien frío. También puedes preparar porciones más pequeñas en tarros y llevarlas a un picnic en el parque en lugar de dulces comprados.
Ingredientes
- yogur griego espeso, natural - 500 g
- miel líquida - 4 cucharadas
- fresas frescas, cortadas en trozos - 300 g
- nueces picadas gruesas - 40 g
- vainilla extracto o azúcar vainillado - 0.5 cucharaditas
- piel de limón rallada muy fina, solo la parte amarilla - 0.5 cucharaditas
- menta fresca para decorar, opcional - 4 hojas
Preparación
- Lava las fresas, retira los rabitos y córtalas por la mitad o en cuartos, según su tamaño.
- En un bol mezcla el yogur con la mitad de la miel, la vainilla y la piel de limón rallada hasta obtener una crema lisa.
- Pica las nueces de forma gruesa con un cuchillo. Si tienes tiempo, tuéstalas en una sartén sin grasa durante 2–3 minutos hasta que desprendan aroma y luego deja que se enfríen.
- Prepara 4 vasos o copas. Pon en el fondo de cada uno una cucharada de yogur, luego una capa de fresas y espolvorea con algunas nueces.
- Repite las capas hasta terminar los ingredientes, acabando con yogur y unos trozos de fresa en la superficie.
- Riega la parte superior con la miel restante y espolvorea con el resto de las nueces. Decora con una hoja de menta.
- Sirve inmediatamente o enfría en la nevera durante 30 minutos si prefieres un postre más frío.
Conservación
Los vasitos montados es mejor consumirlos el mismo día, ya que la fruta suelta jugo y ablanda las capas. Si te sobran, guárdalos tapados en la nevera hasta 24 horas. Para conservar mejor la textura, guarda por separado el yogur mezclado, las fresas y las nueces y monta nuevas raciones justo antes de servir.