Postre tailandés de coco con plátano y sésamo Recipe
Este sencillo postre de coco con plátano y sésamo es la versión casera de los dulces que se pueden encontrar en los mercados tailandeses. Los trozos de plátano cocidos a fuego lento en leche de coco con azúcar y vainilla quedan cremosos y delicados, y el sésamo tostado aporta un crujiente agradable. Es algo entre un pudin y una compota de fruta, pero en versión tropical.
Este postre lleva el ambiente de los mercados tailandeses directamente a la cocina de casa: la leche de coco cremosa envuelve los trozos de plátano, creando algo entre un pudin y una compota reconfortante. La dulzura de la fruta y el azúcar se equilibra con una pizca de sal, y el sésamo tostado añade un aroma a fruto seco y un crujiente muy agradable. Es una forma sencilla de transformar plátanos maduros en un postre exótico sin horno ni técnicas complicadas.
Consejos del chef
Elige plátanos maduros pero aún firmes: si están demasiado blandos, se desharán en la leche de coco y el postre se convertirá en una papilla uniforme. Calienta la leche a fuego bajo y evita que hierva a borbotones para que no se corte ni se separe la grasa. Tuesta el sésamo justo antes de servir, hasta que empiece a “saltar” en la sartén y huela intensamente: en ese punto tiene el mejor sabor y textura crujiente.
Sugerencias de servicio
Sírvelo caliente en los días fríos, y en verano puedes dejar que se temple y servirlo en cuencos pequeños como si fuera un pudin. Combina muy bien con té de jazmín o té verde y, para los amantes del café, con un espresso corto que contraste con la dulzura del coco. Es un postre que a menudo me salva cuando, después de la comida del domingo, descubro que solo quedan plátanos muy maduros y una lata de leche de coco en casa.
Ingredientes
- plátanos maduros pero firmes no demasiado blandos, cortados en rodajas gruesas - 3 pieza
- leche de coco agitada antes de usar - 400 ml
- agua - 100 ml
- azúcar ajusta la cantidad a lo dulces que estén los plátanos - 3 cucharada
- sal realza el sabor del coco - 0.25 cucharadita
- extracto de vainilla o azúcar avainillado opcional, para aromatizar - 0.5 cucharadita
- sésamo blanco tostado en una sartén sin grasa - 1.5 cucharada
- coco rallado (opcional) para espolvorear - 1 cucharada
Preparación
- Pela los plátanos y córtalos en rodajas gruesas o en trozos al bies de unos 1,5 cm de grosor para que no se deshagan durante la cocción.
- En una sartén sin grasa, tuesta el sésamo a fuego medio 2–3 minutos, removiendo a menudo, hasta que empiece a desprender aroma y se dore ligeramente. Pásalo a un cuenco para que no se queme.
- En una olla mezcla la leche de coco, el agua, el azúcar, la sal y la vainilla. Calienta a fuego medio, removiendo, hasta que el azúcar se disuelva y el líquido esté caliente pero sin llegar a hervir.
- Añade los trozos de plátano a la olla. Baja el fuego al mínimo y cuece 5–7 minutos destapado, removiendo de vez en cuando con cuidado. Los plátanos deben ablandarse pero mantener la forma, y la leche de coco debe espesar ligeramente.
- Retira la olla del fuego y deja reposar el postre 5 minutos para que se temple un poco: así quedará más espeso y cremoso.
- Reparte los plátanos con la salsa de coco en cuencos. Espolvorea con el sésamo tostado y, si quieres, con coco rallado. Sirve caliente o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda el postre enfriado en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético. Caliéntalo suavemente en un cazo o en el microondas antes de servir, añadiendo una o dos cucharadas de agua o leche de coco si se ha espesado demasiado.