Postre tailandés de coco con calabaza al vapor Recipe
Tiernos trozos de calabaza cocinados al vapor y cubiertos con una salsa dulce de coco: un postre tailandés sencillo y tradicional. Es ligero, naturalmente dulce y con un aroma a coco delicioso. En Tailandia se sirve a menudo después de una comida picante para suavizar el paladar.
Este postre muestra el lado más delicado de la cocina tailandesa: en lugar de tartas pesadas, tenemos una calabaza ligera al vapor con una salsa de coco aterciopelada. La dulzura natural de la calabaza se une a la cremosidad de la leche de coco, ligeramente salada, dando un sabor a la vez reconfortante y exótico. Es un postre tradicional y sencillo que calma de maravilla el paladar después de platos intensos y picantes.
Consejos del chef
Corta la calabaza en trozos del mismo tamaño para que se cuezan al vapor de forma uniforme y no se deshagan en puré. Cocina la salsa de coco a fuego bajo, removiendo a menudo, porque la leche de coco se quema con facilidad en los bordes del cazo. Disuelve bien el almidón en agua fría o en leche antes de añadirlo a la salsa caliente, para evitar que se formen grumos.
Sugerencias de servicio
Este postre sabe mejor ligeramente caliente, con un poco de sésamo o copos de coco espolvoreados por encima justo antes de servir. Puedes ofrecerlo después de un curry picante o de una sopa tom yum como final suave de la comida. Combina muy bien con té verde de jazmín o con té de jengibre sin azúcar, que equilibra la dulzura.
Ingredientes
- calabaza (por ejemplo hokkaido o butternut) - 500 g
- leche de coco - 250 ml
- azúcar - 3 cucharada
- sal - 0.25 cucharadita
- almidón de maíz o de patata - 1 cucharada
- agua - 1 cucharada
- copos de coco - 2 cucharada
Preparación
- Pela la calabaza (si usas hokkaido puedes dejar la piel), retira las semillas y córtala en trozos de bocado de unos 3 cm.
- Prepara una olla para cocer al vapor: vierte agua en el fondo, coloca un colador o cestillo para vapor de forma que no toque el agua. Coloca los trozos de calabaza en el colador en una sola capa, si es posible.
- Cuece la calabaza al vapor 12–15 minutos desde que el agua hierva, hasta que esté tierna pero sin deshacerse. Comprueba con un tenedor: debe entrar fácilmente en la pulpa.
- En un cazo pequeño mezcla la leche de coco, el azúcar y la sal. Pon a fuego bajo y calienta, removiendo, hasta que el azúcar se disuelva y la salsa esté caliente pero sin hervir.
- En un cuenco pequeño mezcla el almidón con 1 cucharada de agua fría hasta que no queden grumos.
- Vierte la mezcla de almidón en la leche de coco caliente, removiendo constantemente con una cuchara o varilla. Cocina a fuego bajo 1–2 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente y tenga la consistencia de unas natillas ligeras.
- Pasa la calabaza cocida a cuencos o platitos.
- Riega la calabaza caliente con la salsa de coco caliente. Si quieres, espolvorea por encima copos de coco.
- Sirve el postre caliente o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda la calabaza y la salsa de coco en recipientes separados, herméticos, en la nevera hasta 2 días. Caliéntalas suavemente por separado y mézclalas justo antes de servir para que la calabaza no se deshaga. Si la salsa está demasiado espesa al recalentar, añade una o dos cucharadas de agua o leche de coco.