Postre español de naranja, miel y avellanas Recipe
Este sencillo postre aprovecha lo mejor que ofrece España en invierno: naranjas dulces, miel y frutos secos crujientes. Recuerda a una versión ligera de la baklava, solo que en lugar de masa tenemos jugosas rodajas de fruta. Es un final perfecto para la comida cuando no te apetece un pastel pesado, pero quieres algo dulce y vistoso.
Este postre aprovecha las naranjas españolas de invierno en su forma más simple, potenciando su sabor con miel, canela y frutos secos tostados. La combinación de rodajas de fruta jugosas y frescas con notas cálidas y especiadas y el crujiente de las avellanas recuerda realmente a una “baklava desnuda” sin masa. Es ligero pero intenso, por lo que cierra la comida de forma perfecta sin dejar sensación de pesadez.
Consejos del chef
Pela las naranjas eliminando muy bien la parte blanca, que puede aportar amargor y estropear el resultado. Tuesta las avellanas en una sartén seca hasta que empiecen a “saltar” y a oler intensamente, pero vigila que no se quemen, porque se volverán amargas. Si la miel está muy espesa, caliéntala ligeramente en un cuenco al baño maría o unos segundos en el microondas para que la salsa recubra la fruta de forma uniforme.
Sugerencias de servicio
Sirve este postre bien frío, con una taza de espresso o un café fuerte de cafetera italiana: equilibra muy bien la frescura cítrica. Para una comida familiar de domingo puedes disponer las naranjas en una gran fuente en el centro de la mesa para que cada uno se sirva. En una versión más “nocturna” combina con una copa de cava semiseco o un licor ligero de naranja.
Ingredientes
- naranja grande, dulce - 4 piezas
- miel líquida - 3 cucharadas
- avellanas groseramente picadas - 50 g
- canela molida - 0.5 cucharaditas
- zumo de limón - 1 cucharada
- menta fresca para decorar, opcional - 6 hojas
Preparación
- Pon las avellanas en una sartén seca y tuéstalas a fuego medio durante 3–4 minutos, agitando la sartén con frecuencia, hasta que empiecen a desprender aroma y se doren ligeramente. Retira del fuego y deja que se enfríen.
- Pela las naranjas eliminando muy bien la piel y la parte blanca. Lo más fácil es cortar la parte superior e inferior, colocar la naranja sobre la tabla y cortar la piel de arriba abajo con un cuchillo.
- Corta las naranjas peladas en rodajas de unos 0,5–1 cm de grosor y colócalas en platos o en una fuente, ligeramente superpuestas.
- En un cuenco pequeño mezcla la miel, el zumo de limón y la canela hasta obtener una salsa aromática y homogénea.
- Rocía las rodajas de naranja con la salsa de miel y canela procurando que cada rodaja quede ligeramente cubierta.
- Espolvorea el postre con las avellanas tostadas y picadas. Si usas menta, decora la superficie con algunas hojas.
- Deja reposar el postre 5 minutos a temperatura ambiente para que los sabores se integren y sirve.
Conservación
Las naranjas aliñadas saben mejor el mismo día, pero puedes guardarlas bien tapadas en la nevera hasta 24 horas. Las avellanas tostadas es mejor conservarlas por separado para que mantengan su textura crujiente.