Postre alemán tipo pudín Götterspeise con nata montada Recipe
Götterspeise es un colorido postre de gelatina y tipo pudín popular en los hogares alemanes, especialmente entre los niños. A menudo se sirve en vasos transparentes con capas de distintos colores y con nata montada por encima. Sus sabores recuerdan a una mezcla de gelatina de fruta y una crema ligera tipo kisiel, pero presentada de forma más elegante.
Götterspeise es un postre que en los hogares alemanes aparece sobre todo en las comidas familiares de los domingos: las capas de colores en vasos recuerdan enseguida a la alegría infantil. La combinación de gelatina firme con una capa delicadamente cremosa y nata montada da un resultado más ligero que los pasteles clásicos y, al mismo tiempo, muy vistoso en la mesa. Gracias a los recipientes transparentes tienes una pequeña „vidriera” comestible que atrae la mirada al instante.
Consejos del chef
Disuelve siempre muy bien la gelatina en agua caliente: remueve hasta que no veas ni un solo cristal de polvo, de lo contrario se formará en el fondo del vaso una costra dura y muy dulce. Antes de verter la siguiente capa, asegúrate de que la anterior está completamente cuajada; si la viertes demasiado pronto, las capas se mezclarán y en lugar de un efecto „wow” obtendrás una papilla de colores. Monta la nata bien fría, a velocidad media: en cuanto empiece a mantener la forma, para, porque es muy fácil pasarse y convertirla en una mantequilla grumosa.
Sugerencias de servicio
Este postre se disfruta mejor bien frío, directamente de la nevera, como final ligero de una comida con asado o pasta, especialmente en días cálidos. Combina muy bien con café con leche, té de frutas o, para los niños, simplemente agua con limón para no excederse con el azúcar. En cumpleaños infantiles puedes preparar Götterspeise en vasitos de plástico pequeños, cada uno de un color y con frutas distintas, para que los peques puedan elegir sus combinaciones favoritas.
Ingredientes
- preparado en polvo para gelatina de distintos sabores, por ejemplo de cereza y de limón - 2 paquetes
- agua caliente, según las instrucciones del paquete, se puede usar un poco menos para una consistencia más firme - 800 ml
- azúcar opcional, si la gelatina es poco dulce - 2 cucharadas
- nata para montar 30% para batir - 200 ml
- azúcar glas para la nata - 1 cucharada
- fruta por ejemplo fresas, frambuesas, melocotones en almíbar, troceados - 150 g
- azúcar de vainillina para la nata - 1 cucharadita
Preparación
- Prepara la primera gelatina según las instrucciones del paquete, usando un poco menos de agua para que el postre quede más firme (por ejemplo, en lugar de 500 ml usa 400 ml). Si es necesario añade azúcar y mezcla bien hasta que el polvo se disuelva por completo.
- Deja reposar la gelatina unos minutos para que se temple ligeramente, pero siga líquida.
- Reparte la mitad de la fruta en cuatro vasos o copas transparentes. Cúbrelos con la primera gelatina hasta aproximadamente 1/3–1/2 de la altura del recipiente.
- Mete los vasos en la nevera durante unos 1 hora, hasta que la gelatina cuaje por completo.
- Prepara la segunda gelatina de la misma manera, usando de nuevo un poco menos de agua. Déjala templar ligeramente.
- Sobre la primera capa ya cuajada reparte el resto de la fruta y vierte con cuidado la segunda gelatina, procurando no perforar la primera capa. Vuelve a meter en la nevera al menos 2 horas, hasta que todo esté bien cuajado.
- Justo antes de servir, monta la nata bien fría con el azúcar glas y el azúcar de vainillina hasta obtener una nata montada esponjosa pero aún suave; no batas demasiado para que no se convierta en mantequilla.
- Coloca una nube de nata montada sobre cada porción de gelatina con una cuchara o usando una manga pastelera. Puedes decorar con fruta adicional por encima.
Conservación
Guarda las porciones de gelatina sin nata o ya montadas en la nevera, bien tapadas, y consúmelas en 1–2 días. La nata montada mantiene mejor la textura si se añade justo antes de servir.