Pollo adobo – pollo guisado en salsa de chile y vinagre Recipe
El pollo adobo es pollo marinado y guisado en una salsa aromática de chiles secos, ajo y vinagre. En México es un plato casero del día a día, un poco como nuestro pollo en salsa, pero con un acento más marcado, ligeramente ácido y ahumado. Sabe de maravilla con arroz o patatas, y la salsa pide a gritos ser recogida con un trozo de tortilla.
El pollo adobo es la esencia de la cocina casera mexicana: un pollo sencillo, pero sumergido en una salsa densa y ahumada de chiles secos, vinagre y especias. La acidez del vinagre corta la grasa de la carne, y los chiles ancho y chipotle aportan un aroma profundo, ligeramente achocolatado, sin necesidad de añadir nata ni mantequilla. Es un plato con carácter: después de un solo bocado sabes que no es otro “pollo en salsa” más para olvidar.
Consejos del chef
Remoja los chiles secos hasta que estén realmente tiernos: si quedan duros cerca del rabito, la salsa saldrá grumosa y ligeramente amarga. Dora bien el pollo al principio, aunque te lleve unos minutos más; la piel dorada aporta un sabor extra a la salsa. Al final de la cocción prueba la salsa antes de añadir más sal: al reducirse se vuelve más intensa y es fácil pasarse de sal.
Sugerencias de servicio
La forma más sencilla de servir el pollo adobo es con arroz blanco, que absorbe la salsa como una esponja, y una ensalada rápida de cebolla morada y lima. Para una comida de fin de semana más especial, añade patatas o boniatos asados y un cuenco de guacamole para mojar los trozos de pollo. Para beber va muy bien un vino tinto ligeramente fresco y de taninos suaves o una cerveza tipo lager, que refresca los bocados más picantes.
Ingredientes
- pollo - 1 kg
- chile seco - 3 pieza
- chile seco - 1 pieza
- ajo - 4 diente
- vinagre - 60 ml
- cebolla - 1 pieza
- hoja de laurel - 2 pieza
- pimienta de Jamaica - 3 pieza
- comino - 0.5 cucharadita
- orégano - 1 cucharadita
- caldo de pollo - 250 ml
- aceite - 2 cucharadas
- sal - 1.5 cucharadita
Preparación
- Limpia los chiles secos ancho de rabitos y semillas. Ponlos en un bol y cúbrelos con agua caliente. Déjalos reposar 15 minutos, hasta que se ablanden.
- Pela la cebolla y córtala en plumas. Pela los dientes de ajo.
- Pon en la licuadora los chiles ancho remojados (escurridos), el chile chipotle, el ajo, el vinagre, el comino, el orégano, media cucharadita de sal y unos 50 ml del agua de remojo de los chiles. Tritura 1–2 minutos, hasta obtener una salsa espesa y homogénea.
- Seca el pollo con papel de cocina y espolvoréalo por ambos lados con la sal restante. En una olla grande o sartén honda calienta el aceite a fuego medio-alto.
- Coloca los trozos de pollo con la piel hacia abajo y fríelos 5–7 minutos, hasta que la piel esté bien dorada y dorado intenso. Dales la vuelta y fríe 3–4 minutos más por el otro lado. Si no cabe todo en la olla, fríe en tandas.
- Añade la cebolla cortada a la olla y sofríe 3–4 minutos, removiendo, hasta que se ablande ligeramente.
- Vierte en la olla la salsa adobo de la licuadora, añade las hojas de laurel, la pimienta de Jamaica y el caldo. Mezcla suavemente para que la salsa cubra el pollo.
- Lleva a un ligero hervor, baja el fuego al mínimo, tapa la olla y guisa 25–30 minutos, hasta que la carne esté tierna y empiece a separarse del hueso. Remueve la salsa de vez en cuando con cuidado para que nada se pegue al fondo.
- Al final destapa la olla y cocina 5–10 minutos más a fuego medio para que la salsa espese ligeramente. Prueba y, si hace falta, rectifica de sal o añade un poco más de vinagre si te gusta un sabor más ácido.
- Sirve el pollo bañado con abundante salsa adobo.
Conservación
Guarda el pollo con su salsa en un recipiente hermético en la nevera y consume en 2–3 días, o congélalo hasta varios meses. Al recalentar, añade un poco de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado.