Paté de ajo asado y alubia blanca para bocadillos Recipe
El paté de ajo asado y alubia blanca para bocadillos es una crema untuosa y saciante que puede competir sin problemas con los embutidos. El ajo asado pierde su picor y se vuelve dulzón, mientras que la alubia aporta una textura lisa y aterciopelada. Es la respuesta polaca al hummus: sencillo, barato y perfecto para el desayuno, la cena o unas tostas para picar.
Este paté es una alternativa suave y saciante a los embutidos y quesos, con un marcado pero delicado toque de ajo asado. Gracias a la alubia blanca tiene una consistencia cremosa, casi mantecosa, y al mismo tiempo es rico en proteínas y fibra. Sabe como un primo casero del hummus, pero con un guiño a la cocina polaca, sobre todo si lo espolvoreas con perejil fresco picado.
Consejos del chef
Asa el ajo hasta que los dientes estén completamente blandos y ligeramente dorados en las puntas: así queda dulce y aromático, sin amargor picante. Escurre y enjuaga muy bien las alubias, de lo contrario el paté tendrá un sabor a lata y una textura demasiado líquida. Al batir, ve añadiendo el aceite poco a poco hasta obtener una crema perfectamente lisa: debe untarse con facilidad, pero sin escurrirse del pan.
Sugerencias de servicio
Sírvelo sobre pan integral, con pepinillo fermentado o rabanito: es un desayuno estupendo antes de un día intenso de trabajo. Para fiestas, úntalo sobre tostadas y espolvorea con pipas de girasol o semillas de calabaza tostadas; así parece una tapa de bistró moderno. Acompáñalo con té con limón en el desayuno o con una copa de vino blanco seco si lo sirves por la noche en formato tapas.
Ingredientes
- alubia blanca de lata o cocida peso escurrido - 400 g
- cabeza de ajo entera, para asar - 1 pieza
- aceite de oliva o aceite de colza parte para asar el ajo, parte para el paté - 3 cucharada
- zumo de limón - 1.5 cucharada
- perejil fresco finamente picado - 2 cucharada
- agua o más, para ajustar la consistencia - 3 cucharada
- sal al gusto
- pimienta al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo).
- Corta la cabeza de ajo horizontalmente por la mitad, de forma que queden cortados todos los dientes. Coloca las mitades sobre un trozo de papel de aluminio con la parte cortada hacia arriba, rocía con 1 cucharada de aceite y sala ligeramente. Envuelve formando un paquete bien cerrado.
- Introduce el paquete con el ajo en el horno precalentado y hornea unos 30–40 minutos, hasta que los dientes estén tan blandos como mantequilla y ligeramente dorados. Saca del horno y deja que se enfríe un poco.
- Escurre las alubias en un colador y enjuágalas con agua fría si usas alubias de lata. Pásalas a un bol o al vaso de la batidora.
- Cuando el ajo se haya templado, exprime la pulpa blanda de cada diente apretando las mitades de la cabeza como si fuera un tubo de pasta. Añade el ajo exprimido a las alubias.
- Añade al bol el resto del aceite, el zumo de limón, el agua, el perejil picado y una pizca de sal y pimienta.
- Tritura todo con una batidora de mano o en un procesador de alimentos hasta obtener una pasta lisa. Si queda demasiado espesa, añade agua cucharada a cucharada hasta conseguir la consistencia deseada: debe ser cremosa y fácil de untar.
- Prueba y ajusta el punto con más sal, pimienta o zumo de limón si te gusta un sabor más intenso y ligeramente ácido.
- Pasa el paté a un cuenco, alisa la superficie y rocía con un poco de aceite. Sirve con pan, tostadas o verduras cortadas en bastones.
Conservación
El paté se conserva en la nevera, en un tarro bien cerrado, unos 3–4 días. También se puede congelar en porciones; descongela en la nevera y remueve bien antes de servir, ajustando con un poco de agua o aceite si hiciera falta.