Pastel de crepes con espinacas y queso Recipe
El pastel de crepes con espinacas y queso es una forma de servir los crepes en una versión más “de restaurante”. En lugar de enrollar porciones individuales en la sartén, formas rollitos, los colocas en una fuente, los cubres con salsa y horneas hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente. Es un plato perfecto para una comida familiar o una cena caliente cuando quieres preparar algo vistoso con ingredientes sencillos.
Este pastel transforma unos simples crepes en un plato vistoso que parece sacado de un bistró, aunque se prepara con ingredientes muy básicos. Los rollitos de crepe en salsa cremosa de nata y queso combinan la masa delicada con el sabor intenso de las espinacas con feta y una capa de queso gratinado por encima. Es una forma estupenda de “colar” verdura en una presentación que aceptan incluso quienes desconfían de las espinacas.
Consejos del chef
Prepara una masa de crepes realmente líquida y déjala reposar un rato: así las crepes saldrán finas y elásticas, fáciles de enrollar. Reduce bien el agua de las espinacas en la sartén, porque el exceso de líquido puede aguar el relleno y la salsa del pastel. Antes de sazonar el relleno, prueba el feta: a veces es muy salado y es fácil pasarse con la sal.
Sugerencias de servicio
Sirve con una ensalada sencilla de tomate y cebolla roja o con una mezcla de hojas verdes y un aliño ligero de limón para equilibrar la cremosidad del plato. Para beber va bien un vino blanco ligeramente espumoso o simplemente un vaso de suero de leche o kéfir bien frío si sirves el pastel en una cena casera entre semana. También funciona muy bien en fiestas: los rollitos se pueden servir fácilmente en porciones y el conjunto queda muy fotogénico en la mesa.
Ingredientes
- harina de trigo - 200 g
- leche - 350 ml
- agua - 100 ml
- huevo - 2 pieza
- espinacas - 400 g
- queso feta - 150 g
- queso amarillo rallado - 120 g
- nata para cocinar - 150 ml
- ajo - 2 dientes
- aceite - 2 cucharadas
- nuez moscada molida - 0.25 cucharaditas
- sal
- pimienta negra molida
Preparación
- Pon la harina en un bol, añade los huevos, la leche, el agua con gas y una pizca de sal. Bate con batidora o con varillas hasta obtener una masa de crepes lisa, sin grumos. Deja reposar 10 minutos.
- En una sartén bien caliente y ligeramente engrasada, fríe crepes finos: vierte una capa fina de masa, repártela por toda la sartén y fríe unos 1–2 minutos por cada lado, hasta que se doren ligeramente. Deberían salir unas 8–10 crepes.
- Descongela las espinacas en una sartén a fuego lento hasta que se evapore la mayor parte del agua. Si usas espinacas frescas, pícalas y saltéalas un momento hasta que se ablanden.
- Pela el ajo y pícalo muy fino, añádelo a las espinacas y sofríe unos 1 minuto más, removiendo. Sazona con sal, pimienta y nuez moscada. Deja que se temple un poco.
- Desmenuza el queso feta con los dedos o aplástalo con un tenedor y mézclalo con las espinacas hasta obtener un relleno espeso.
- Unta cada crepe con una capa fina del relleno de espinacas y queso, dejando unos 1 cm de borde libre. Enróllala apretada y córtala en trozos de unos 4–5 cm de largo.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con aceite una fuente para horno.
- Coloca los trozos de crepe en posición vertical en la fuente, de manera que se vea el relleno (como pequeños caracoles), bien juntos entre sí.
- Mezcla la nata con la mitad del queso rallado, sazona con un poco de sal y pimienta. Vierte la salsa sobre los rollitos en la fuente procurando que penetre entre los trozos.
- Espolvorea la superficie con el resto del queso amarillo rallado.
- Introduce el pastel en el horno precalentado y hornea unos 20–25 minutos, hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente y los bordes de la salsa empiecen a burbujear suavemente.
- Saca la fuente del horno y deja reposar 5 minutos para que la salsa espese un poco antes de servir.
Conservación
Guarda las sobras tapadas en la nevera hasta 2 días. Recalienta en el horno o en un microondas a potencia media, cubriendo la fuente para que el queso no se seque demasiado.