Pastel alemán de patata y col con beicon (Kohl-Kartoffel-Auflauf) Recipe
Este gratinado combina patatas, col blanca y beicon en una sola fuente muy saciante. En Alemania, platos así aparecen a menudo en invierno, cuando las raíces y la col son la base de la cocina diaria. El sabor recuerda un poco al bigos y a un gratinado de patata al mismo tiempo, pero el conjunto es más sencillo y se prepara más rápido.
Este gratinado es la quintaesencia de la cocina alemana de invierno: utiliza ingredientes baratos y de larga conservación, y gracias al beicon y al comino sabe como una mezcla entre bigos y un gratin cremoso. La col salteada antes de hornear se vuelve más dulce y ligeramente caramelizada, y la nuez moscada en la salsa de nata le da un carácter muy de “plato de horno”. Es un plato que calienta desde el primer bocado y huele como una pequeña posada junto a la carretera en Baviera.
Consejos del chef
Lo más importante es que las patatas estén solo semicocidas: si las cueces demasiado en la olla, en el horno se convertirán en puré por capas. Saltea la col el tiempo suficiente para que pierda el sabor crudo y se dore un poco; de lo contrario, en el gratinado quedará dura y aguada. Antes de verter la salsa, pruébala: debe estar claramente salada y con suficiente pimienta, porque los condimentos se “dispersarán” por toda la fuente.
Sugerencias de servicio
Sirve este gratinado en una fuente grande directamente en la mesa, preferiblemente en días fríos: es perfecto como plato principal después de un paseo invernal o para un perezoso almuerzo familiar de domingo. Le va muy bien una ensalada sencilla de zanahoria o de pepino encurtido, que corta la grasa del beicon. Para beber, elige una cerveza ligera tipo pils o una copa de vino blanco seco, por ejemplo un riesling.
Ingredientes
- patatas - 800 g
- col blanca - 500 g
- beicon - 200 g
- cebolla - 1 pieza
- nata para cocinar o nata líquida - 200 ml
- leche - 150 ml
- queso amarillo semicurado (tipo gouda, emmental) rallado - 120 g
- mantequilla - 1 cucharada
- nuez moscada molida - 0.25 cucharadita
- comino en grano - 0.5 cucharadita
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Pela las patatas, córtalas en rodajas finas (unos 3–4 mm) y cuécelas en agua con sal durante 8–10 minutos, hasta que estén casi tiernas pero aún ligeramente firmes en el centro. Escurre y reserva.
- Corta la col en tiras finas y desecha el troncho duro. Pela la cebolla y píquela fina. Corta el beicon en dados.
- En una sartén grande, dora el beicon a fuego medio durante 5–7 minutos, hasta que suelte la grasa y los trocitos estén ligeramente crujientes.
- Añade la cebolla al beicon y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande. Después incorpora la col, el comino, una pizca de sal y pimienta. Saltea 8–10 minutos, removiendo, hasta que la col se ablande y se dore ligeramente.
- En un bol mezcla la nata, la leche, la nuez moscada, sal y pimienta. Prueba: la mezcla debe estar bien sazonada, porque el sabor se repartirá por todo el gratinado.
- Unta una fuente para horno con mantequilla. Coloca en el fondo la mitad de las rodajas de patata y sala ligeramente.
- Reparte encima toda la col salteada con el beicon y alisa la capa.
- Cubre con el resto de las patatas, vuelve a salar ligeramente y espolvorea con pimienta.
- Vierte por encima la mezcla de nata y leche, procurando distribuir el líquido de forma uniforme.
- Espolvorea la superficie con el queso rallado.
- Introduce la fuente en el horno precalentado a 180°C (calor arriba y abajo) y hornea 30–35 minutos, hasta que la superficie esté dorada y la salsa burbujee por los bordes.
- Antes de cortar, deja reposar el gratinado 10 minutos para que se asiente y sea más fácil de porcionar.
Conservación
Guarda las sobras tapadas en la nevera hasta 2–3 días. Recalienta en el horno o en una sartén tapada a fuego suave; si está muy seca, añade un chorrito de leche o nata. También se puede congelar en porciones individuales y recalentar directamente en el horno.