Pasta con berenjena, tomates y mozzarella Recipe
Un plato de pasta contundente al estilo de la cocina casera italiana: berenjena tierna, una sencilla salsa de tomate y mozzarella fundente. Recuerda a una mezcla entre pasta y gratinado de verduras: ideal para una comida familiar cuando quieres algo reconfortante pero aún lleno de verduras.
Danie luźno nawiązuje do sycylijskiej pasty alla Norma, gdzie bakłażan łączy się z pomidorami, bazylią i serem. W wersji domowej mozzarella zastępuje tradycyjną ricottę salata, dając bardziej znany, „ciągnący” efekt.
La pasta con berenjena, tomates y mozzarella es la esencia del "comfort food" italiano: berenjena tierna y salteada, una sencilla salsa de tomate y hebras de queso fundido en cada bocado. Sabe como un cruce entre lasaña y gratinado de verduras, pero se prepara con la rapidez de una pasta con salsa corriente. Es un plato capaz de saciar a toda la familia sin nada de carne y, aun así, resulta más ligero que los gratinados clásicos.
Dlaczego ta wersja działa
- Solenie i dokładne osuszenie bakłażana ogranicza goryczkę i pozwala mu się zrumienić.
- Podsmażenie bakłażana osobno nadaje mu wyrazisty smak i miękką, ale nie papkowatą teksturę.
- Dodanie makaronu al dente bezpośrednio do sosu pozwala mu wchłonąć smak i nie rozgotować się.
- Mozzarella trafia na patelnię na końcu, więc topi się w nitki, a nie w twardą bryłę.
Consejos del chef
Es buena idea saltear la berenjena en tandas en una sartén bien caliente para que se dore en lugar de cocerse en su propio jugo: así no quedará esponjosa. Escurre la mozzarella del exceso de agua y añádela al final, después de mezclar la pasta con la salsa; bastará un momento para que se funda y empiece a estirarse. Procura no sobrecocer la pasta: lo mejor es añadirla a la salsa cuando aún esté ligeramente al dente y dejar que termine de hacerse un minuto más en la sartén.
Sugerencias de servicio
Sirve la pasta en una gran fuente familiar en el centro de la mesa, con un extra de hierbas frescas y, si se desea, parmesano rallado. Le va muy bien una ensalada sencilla de rúcula o mezcla de hojas con vinagre balsámico, que refrescará el plato. Es una opción muy práctica para una noche de película o un partido: cada uno puede servirse directamente de la fuente, y para beber basta una jarra de vino tinto de mesa o limonada casera.
Na co uważać
- Nie kładź na patelnię mokrego bakłażana – zacznie się dusić i będzie gąbczasty.
- Nie gotuj makaronu do pełnej miękkości, bo po chwili w sosie stanie się rozgotowany.
- Jeśli dodasz mozzarellę na zbyt duży ogień, ser może się ściąć i stać gumowy.
Zamienniki
- Mozzarellę w kulce możesz zastąpić mozzarellą w bloku lub scamorzą, będzie nieco bardziej wyrazista.
- Część bakłażana podmień na cukinię, dodając ją później, bo szybciej mięknie.
- Pomidory z puszki możesz zamienić na passatę, jeśli wolisz gładki sos bez kawałków.
Ingredientes
- pasta - 350 g
- berenjena (grande) (o 2 pequeñas) - 1 pieza
- tomates troceados en conserva - 400 g
- queso (también puede ser mozzarella rallada) - 200 g
- cebolla (pequeña) - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- aceite de oliva - 4 cucharadas
- orégano seco - 1 cucharadita
- albahaca fresca o perejil fresco (para servir) - 0.5 puñados
- sal (al gusto)
- pimienta negra recién molida (al gusto)
Preparación
- Lava la berenjena, corta los extremos y córtala en dados de unos 1,5 cm. Sala ligeramente, mezcla y deja reposar 10 minutos para que suelte agua.
- En una olla grande hierve agua con sal. Echa la pasta y cuécela según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Escurre reservando aproximadamente medio vaso del agua de cocción.
- Enjuaga la berenjena para eliminar el exceso de sal y sécala bien con papel de cocina.
- En una sartén grande calienta 3 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Añade la berenjena y fríe 8–10 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablande y se dore ligeramente. Pásala a un plato.
- En la misma sartén añade 1 cucharada de aceite de oliva. Incorpora la cebolla finamente picada y sofríe 4–5 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y quede ligeramente translúcida, sin dorarse.
- Añade el ajo picado y sofríe unos 30 segundos más, hasta que desprenda aroma.
- Vierte los tomates de lata, añade el orégano seco, una pizca de sal y pimienta. Mezcla y cocina 10 minutos a fuego bajo, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Añade la berenjena frita a la salsa, mezcla y cocina juntos 3–4 minutos más. Prueba y, si hace falta, ajusta de sal y pimienta.
- Incorpora la pasta cocida a la sartén con la salsa. Mezcla bien y, si es necesario, añade un poco del agua de cocción para que la salsa se adhiera mejor a la pasta.
- Corta la mozzarella en dados pequeños. Añádela a la pasta caliente y mezcla suavemente hasta que el queso empiece a fundirse y a estirarse.
- Sirve de inmediato, espolvoreando con hojas de albahaca desgarradas o perejil picado.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consume en 1–2 días. Caliéntalas suavemente en una sartén con un chorrito de agua o en el horno tapado; la mozzarella se volverá a fundir y la pasta no se secará tanto.
Suelo preparar esta pasta entre semana cuando tengo una berenjena solitaria en la nevera y una bola de mozzarella abierta que sobró de la pizza del fin de semana. A veces también paso todo a una fuente apta para horno, espolvoreo con un poco de queso y lo gratino rápidamente cuando sé que los de casa volverán a distintas horas y solo tendrán que calentarse su ración.