Pasta alla Norma bianca con ricotta y limón Recipe
Esta es una versión libre y “blanca” de la pasta alla Norma siciliana: sin salsa de tomate, pero con cremosa ricotta, limón y berenjena salteada. Es un plato ligero, aromático e ideal para una comida rápida entre semana, cuando te apetece algo italiano pero no quieres pasarte horas en la cocina.
Esta pasta alla Norma “blanca” lleva la clásica receta siciliana a un terreno más ligero y cítrico: sin tomate, pero con ricotta cremosa y piel de limón, que realza de forma preciosa el sabor de la berenjena. La berenjena dorada aporta un profundo umami, y la salsa se prepara en pocos minutos sin nata pesada, así que el plato es a la vez saciante y sorprendentemente ligero.
Consejos del chef
La berenjena debe dorarse realmente bien: no la remuevas cada pocos segundos, déjala reposar en la sartén hasta que los bordes estén bien dorados; de lo contrario quedará esponjosa. Añade la ricotta con el fuego al mínimo o incluso fuera del fuego, aligerándola con un poco de agua de cocción de la pasta para que la salsa quede sedosa y no grumosa. Ralla la piel del limón justo al final, sin la parte blanca, porque si no el conjunto puede quedar amargo.
Sugerencias de servicio
Sirve esta pasta con una copa de vino blanco ligero y seco, por ejemplo un Pinot Grigio o un Verdicchio, y una ensalada sencilla de rúcula con aceite de oliva y un poco de limón. Es perfecta como comida rápida con aire “de restaurante” después del trabajo o como cena para dos cuando quieres preparar algo vistoso con pocos ingredientes. Puedes completar la mesa con un cuenco de aceitunas y unas lonchas de buen queso curado para picar.
Ingredientes
- pasta corta (puede ser otro tipo de pasta corta) - 350 g
- berenjena (mediana) - 1 pieza
- ricotta - 250 g
- limón sin encerar (usaremos el zumo y la piel) - 1 pieza
- dientes de ajo - 2 pieza
- aceite de oliva (mejor extra virgen) - 4 cucharadas
- queso parmesano o pecorino rallado (u otro queso curado duro) - 40 g
- albahaca fresca (un puñado, o perejil) - 1 puñado
- sal (al gusto)
- pimienta recién molida (al gusto)
Preparación
- Lava la berenjena, corta los extremos y córtala en dados de aprox. 1,5 cm. Sala ligeramente, mezcla y deja reposar 10 minutos para que suelte algo de agua.
- En una olla grande lleva a ebullición agua con sal. Echa la pasta y cuécela el número de minutos indicado en el paquete, hasta que esté al dente. Reserva aproximadamente 1 taza de agua de cocción y escurre el resto.
- Mientras se cuece la pasta, seca los dados de berenjena con papel de cocina.
- En una sartén grande calienta 3 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Añade la berenjena y fríe 10–12 minutos, removiendo a menudo, hasta que los dados estén tiernos por dentro y ligeramente dorados por fuera.
- Añade a la sartén el ajo finamente picado y sofríe 1–2 minutos más, removiendo para que no se queme.
- En un bol pon la ricotta. Ralla finamente la piel del limón (solo la parte amarilla) y añádela a la ricotta. Agrega 2–3 cucharadas de zumo de limón, el parmesano, sal y pimienta. Mezcla hasta obtener una salsa homogénea, añadiendo poco a poco agua caliente de la cocción de la pasta hasta que quede cremosa y ligeramente fluida.
- Añade la pasta cocida a la sartén con la berenjena. Vierte la salsa de ricotta y mezcla todo suavemente a fuego muy bajo durante 1–2 minutos, hasta que la pasta quede cubierta con una capa cremosa. Si la salsa está demasiado espesa, añade un poco más de agua de la pasta.
- Por último, añade las hojas de albahaca desgarradas, aliña con pimienta recién molida y, si hace falta, un poco más de sal. Sirve enseguida, espolvoreando con más parmesano.
Conservación
Guarda la pasta en un recipiente hermético en la nevera hasta 1–2 días. Al recalentar, añade un chorrito de agua o leche y remueve bien para devolver cremosidad a la salsa de ricotta.