Pfannkuchen alemanes con manzana Recipe
Los Pfannkuchen son crepes alemanes que a menudo son un poco más gruesos que los polacos y se fríen en mantequilla. En muchas casas se sirven como comida dulce o como desayuno perezoso de fin de semana. La versión con manzana huele como una mezcla de crepes y tarta de manzana.
Los Pfannkuchen alemanes con manzana son algo más gruesos y esponjosos que los crepes polacos, por lo que recuerdan a algo entre un omelet y una tortita. Fritos en mantequilla y aromatizados con manzana y azúcar, crean un postre que huele como una tarta de manzana recién hecha en la sartén. En muchos hogares alemanes son una comida dulce completa para un día perezoso.
Consejos del chef
Deja reposar la masa al menos 15–20 minutos para que la harina se hidrate bien: así el Pfannkuchen no quedará gomoso. Corta las manzanas en rodajas finas o en dados pequeños y saltéalas suavemente en mantequilla con un poco de azúcar antes de verter la masa, de este modo se ablandan sin deshacerse. Calienta bien la sartén y luego baja el fuego a medio: si la temperatura es demasiado alta, la mantequilla se quemará y el centro del Pfannkuchen quedará crudo.
Sugerencias de servicio
Sirve los Pfannkuchen inmediatamente después de freírlos, espolvoreados con canela y azúcar glas o con una cucharada de nata agria que equilibre el dulzor. Para beber, combina muy bien una taza de té caliente con limón o café con leche: es el conjunto perfecto para un desayuno dominical perezoso. También funciona genial como "postre de diario" rápido a mitad de semana, cuando no hay tiempo para hornear un pastel.
Ingredientes
- harina de trigo tipo 450 o 500 - 200 g
- leche a temperatura ambiente - 300 ml
- huevo grande - 3 pieza
- azúcar - 2 cucharada
- sal - 0.25 cucharadita
- manzana dura, ligeramente ácida - 2 pieza
- mantequilla para freír - 40 g
- canela - 0.5 cucharadita
- azúcar glas para espolvorear
Preparación
- Pon en un cuenco la harina, el azúcar y la sal, y mezcla con una cuchara.
- Añade los huevos y aproximadamente la mitad de la leche. Bate con varillas o batidora hasta obtener una masa lisa y sin grumos, luego añade el resto de la leche y vuelve a mezclar. La masa debe ser algo más espesa que para crepes polacos, pero seguir siendo fluida.
- Deja reposar la masa 10 minutos para que la harina se hidrate.
- Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en rodajas finas o medias rodajas. Mézclalas en un cuenco con la canela.
- Calienta una sartén de unos 24 cm de diámetro a fuego medio. Añade un trocito pequeño de mantequilla (aprox. 1 cucharadita) y espera a que se derrita y haga ligera espuma, pero sin que se dore.
- Vierte una porción de masa de forma que cubra el fondo de la sartén en una capa fina pero visible. Coloca rápidamente por encima unas cuantas rodajas de manzana, presionándolas ligeramente en la masa.
- Fríe el Pfannkuchen 2–3 minutos, hasta que los bordes cuajen y la base esté dorada. Despega con una espátula y, con un movimiento rápido, dale la vuelta. Fríe otros 1–2 minutos, hasta que las manzanas se ablanden ligeramente y el otro lado se dore.
- Ve colocando los Pfannkuchen hechos en un plato y mantenlos cubiertos con un paño para que no se enfríen. Antes de servir, espolvorea con azúcar glas.
Conservación
Guarda los Pfannkuchen fríos en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Antes de servir, caliéntalos brevemente en una sartén o en el horno para que recuperen su textura.