Melitzanosalata – pasta griega de berenjena asada Recipe
Melitzanosalata es una pasta griega de berenjena asada, aceite de oliva, ajo y limón, que se sirve como entrante con pan o pan de pita. Su sabor recuerda un poco al baba ghanoush de Oriente Próximo, pero es más sencilla y más cítrica. En las tabernas griegas suele llegar a la mesa junto con aceitunas y tzatziki como parte del «meze», es decir, un surtido de pequeños aperitivos para compartir.
La melitzanosalata tiene ese sabor característico, ligeramente ahumado, de la berenjena asada, que combina de maravilla con el toque más punzante del limón y el frescor del perejil: es más marcada y luminosa en sabor que el baba ghanoush. Es uno de esos meze que en las tabernas griegas desaparecen de la mesa los primeros, porque une a la perfección los sabores entre las aceitunas, los pescados a la parrilla y las carnes asadas. La lista de ingredientes es muy sencilla, así que cada matiz —desde la calidad del aceite hasta el punto de asado de la berenjena— marca realmente la diferencia.
Consejos del chef
Asa las berenjenas el tiempo que haga falta hasta que la piel esté casi negra, como quemada, y la pulpa se hunda y casi se desborde al hacer un corte; sin esto, la pasta no tendrá profundidad ni aroma ahumado. Es imprescindible escurrir la pulpa en un colador, de lo contrario la melitzanosalata quedará aguada y con sabor diluido; si después de mezclarla sigue demasiado líquida, déjala 15–20 minutos en la nevera. Añade el ajo poco a poco: es mejor empezar con un diente y, si hace falta, añadir más, que arruinar el conjunto con un aroma demasiado agresivo.
Sugerencias de servicio
Lo ideal es servirla con pan de pita caliente, recién tostado en una sartén sin grasa, o con rebanadas gruesas de pan de masa madre rociadas con aceite de oliva. Es perfecta como parte de una tabla más grande de meze para una noche con amigos: junto a aceitunas, queso feta, pimiento asado y tzatziki. Para beber, combina bien con vino blanco ligeramente frío al estilo del assyrtiko griego o simplemente agua con limón y cubitos de hielo, especialmente en un día caluroso en el balcón.
Ingredientes
- berenjena grande, de unos 300 g cada una - 2 pieza
- ajo triturado con un prensador - 2 diente
- zumo de limón recién exprimido - 2 cucharada
- aceite de oliva más un poco para rociar por encima - 3 cucharada
- perejil fresco picado - 2 cucharada
- sal o al gusto - 0.5 cucharadita
- pimienta negra - 0.25 cucharadita
- cebolla roja muy finamente picada, opcional - 0.25 pieza
Preparación
- Precalienta el horno a 220°C (calor arriba y abajo). Lava las berenjenas, sécalas y pínchalas en varios sitios con un tenedor para que pueda salir el vapor.
- Coloca las berenjenas en una bandeja forrada con papel de hornear y ásalas durante 30–40 minutos, dándoles la vuelta cada 10–15 minutos, hasta que la piel esté muy arrugada y casi negra, y la pulpa muy blanda.
- Pasa las berenjenas asadas a una tabla y deja que se templen 5–10 minutos. Después córtalas a lo largo y, con una cuchara, extrae toda la pulpa blanda, dejando la piel.
- Pon la pulpa sobre un colador colocado sobre un bol y deja escurrir unos 10 minutos para que suelte el exceso de jugo; así la pasta quedará menos aguada y con un sabor más concentrado.
- Pasa la pulpa escurrida a un bol. Añade el ajo prensado, el zumo de limón, el aceite de oliva, la sal, la pimienta y el perejil picado. Si la usas, añade la cebolla roja muy finamente picada.
- Mezcla todo con un tenedor, aplastando ligeramente la berenjena, pero sin convertirla en un puré totalmente liso: la pasta puede tener algunos trocitos. Prueba y, si hace falta, ajusta de sal, pimienta o limón.
- Pásala a un cuenco, rocía con un chorrito de aceite de oliva y espolvorea con un poco más de perejil. Sirve a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda la melitzanosalata en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Antes de servir, remueve bien y, si es necesario, ajusta con un poco más de aceite de oliva y zumo de limón para refrescar el sabor.