Manti – raviolis turcos con yogur y mantequilla de pimentón Recipe
Manti son pequeños raviolis turcos que recuerdan un poco a una mezcla entre los uszka polacos y los ravioli italianos, pero se sirven con yogur y mantequilla caliente con pimentón. En Turquía se suelen preparar en familia los fines de semana, porque rellenar estas piezas diminutas es una actividad perfecta alrededor de la mesa. Los manti listos son saciantes, reconfortantes y tienen un contraste muy agradable: masa tierna, relleno jugoso y mantequilla aromática por encima.
Manti es la esencia de la cocina casera turca: pequeños raviolis que se rellenan juntos alrededor de la mesa, convirtiendo la cocina en un pequeño ritual. La combinación de masa delicada, ternera jugosa, yogur con ajo y mantequilla caliente con pimentón ofrece un sabor profundo, ligeramente ahumado, con un picante agradable y un final cremoso. Es un plato que muestra como pocos cómo en Turquía se combinan ingredientes sencillos con una técnica laboriosa pero muy gratificante.
Consejos del chef
La masa necesita un buen amasado: deja de amasar solo cuando esté lisa como plastilina y no se rompa al estirarla; así podrás extenderla casi como “papel”. Trabaja el relleno con la mano hasta que empiece a pegarse ligeramente a la palma: de este modo los raviolis quedarán jugosos y no acumularán agua en el interior. El error más frecuente es poner demasiado relleno y no sellar bien las esquinas: es mejor usar un poco menos de carne y asegurarse de que ningún manti se abra en la olla.
Sugerencias de servicio
Sirve los manti justo después de rociarlos con la mantequilla caliente, cuando el yogur aún está frío: el contraste de temperaturas es clave en este plato. Para beber combinan muy bien con ayran, kéfir o un vino tinto ligero si los sirves como plato principal en una cena de fin de semana. Es una propuesta ideal para largas noches de invierno o para una tranquila sesión de cocina dominical con amigos, cuando se puede estar sentado alrededor de la mesa rellenando raviolis entre todos.
Ingredientes
- harina de trigo - 350 g
- huevo - 1 pieza
- agua templada, algo más si es necesario - 120 ml
- sal para la masa y para la cocción - 1 cucharadita
- carne de vacuno picada puede ser mezcla de vacuno y cerdo - 250 g
- cebolla finamente rallada o muy finamente picada - 1 pieza
- pimienta negra - 0.5 cucharaditas
- yogur natural espeso mejor tipo griego - 300 g
- ajo triturado y mezclado con el yogur - 2 dientes
- mantequilla - 60 g
- aceite vegetal para la mantequilla con pimentón - 1 cucharada
- pimentón dulce molido - 1.5 cucharaditas
- pimentón picante molido o copos de chile, al gusto - 0.25 cucharaditas
- menta seca u orégano secos opcional para espolvorear - 0.5 cucharaditas
Preparación
- Pon la harina en un bol, añade 0,5 cucharadita de sal, el huevo y ve incorporando poco a poco el agua templada, mezclando con un tenedor hasta obtener una masa compacta.
- Pasa la masa a la encimera y amasa con las manos unos 8–10 minutos, hasta que esté lisa y elástica. Si se pega mucho, espolvorea con un poco de harina.
- Forma una bola, cúbrela con un bol o con film y deja reposar 20 minutos para que la masa se relaje.
- Mientras tanto prepara el relleno: en un bol mezcla la carne picada, la cebolla rallada, 0,5 cucharadita de sal y la pimienta. Amasa con la mano 2–3 minutos, hasta que la mezcla esté pegajosa y homogénea.
- Mezcla el yogur con el ajo triturado y una pizca de sal y reserva en la nevera.
- Divide la masa en 2–3 partes. Estira cada parte muy fina en forma de rectángulo (casi como papel de hornear), espolvoreando la mínima cantidad de harina para que no se pegue.
- Corta la masa en pequeños cuadrados de unos 2×2 cm. Coloca en el centro de cada cuadrado una pizca de relleno (menos de media cucharadita).
- Cierra los raviolis uniendo las esquinas opuestas del cuadrado sobre el relleno y presionando bien los bordes para que no se abran durante la cocción.
- En una olla grande lleva a ebullición abundante agua con sal. Echa los manti por tandas, removiendo suavemente para que no se peguen al fondo. Cuece 6–8 minutos desde que suban a la superficie, hasta que la masa esté tierna pero elástica.
- En un cazo pequeño derrite la mantequilla con el aceite a fuego medio. Cuando esté caliente, añade el pimentón dulce y el picante, remueve rápidamente y calienta unos 20–30 segundos más, hasta que desprenda un aroma intenso, pero sin que se queme (el pimentón no debe oscurecerse).
- Saca los raviolis cocidos con una espumadera y repártelos en platos. Pon por encima una porción de yogur con ajo.
- Riega todo con la mantequilla caliente con pimentón y espolvorea con menta seca u orégano. Sirve inmediatamente, bien calientes.
Conservación
Los manti cocidos saben mejor recién hechos, pero puedes guardar las sobras en la nevera hasta 2 días, rociados con un poco de aceite para que no se peguen. Caliéntalos suavemente en agua caliente o al vapor y añade el yogur y la mantequilla con pimentón justo antes de servir.