Empanadillas coreanas mandu con cerdo y col Recipe
Mandu son empanadillas coreanas que se pueden cocer al vapor, freír o echar en la sopa: algo así como una mezcla entre los pierogi polacos y los jiaozi chinos. En Corea suelen aparecer en la mesa festiva del Año Nuevo Lunar, pero también como picoteo con cerveza o comida rápida. Las mandu caseras son jugosas por dentro y agradablemente crujientes si las doras en la sartén.
Las mandu combinan el confort de unas empanadillas conocidas con el carácter intenso a sésamo y ajo de la cocina coreana: el relleno es jugoso y la masa, tras dorarse, queda agradablemente crujiente. Es un plato que en Corea aparece tanto en la mesa festiva durante Seollal como en los bares junto a la cerveza, por lo que encaja igual de bien en una comida casera que en una reunión informal con amigos. La combinación de cerdo y col china aporta un profundo sabor umami sin necesidad de ingredientes complicados.
Consejos del chef
Escurre la col realmente a fondo: si queda demasiado húmeda, el relleno se volverá líquido y las empanadillas pueden abrirse durante el salteado y el cocinado al vapor. Amasa la carne con los demás ingredientes hasta que la mezcla empiece a “estirarse” y a pegarse ligeramente a la mano: es la señal de que el relleno quedará elástico y jugoso tras la cocción. Al dorarlas, mantén un fuego medio: si es demasiado alto, la base se quemará antes de que la masa se cueza bien al vapor.
Sugerencias de servicio
Las mandu combinan muy bien con una cerveza ligera tipo lager o con té de jazmín frío si prefieres algo sin alcohol. Puedes servirlas en una noche de series en lugar de la clásica pizza: coloca un cuenco de salsa en el centro de la mesa y deja que cada uno coja con la mano. También funcionan muy bien como añadido a una sopa de caldo sencilla: unas cuantas empanadillas añadidas al final la convierten en una comida completa.
Ingredientes
- masa para empanadillas discos finos y redondos, pueden ser asiáticos ya preparados o caseros - 30 pieza
- carne de cerdo picada preferiblemente de paleta o aguja - 300 g
- col china picada fina - 150 g
- cebolla picada fina - 0.5 pieza
- ajo pasado por el prensador - 3 dientes
- cebollino picado fino - 3 cucharada
- salsa de soja - 2 cucharada
- aceite de sésamo - 1 cucharada
- pimienta negra - 0.25 cucharadita
- sal para el relleno y para la col - 0.5 cucharadita
- aceite para freír las empanadillas - 2 cucharada
- agua para cocer al vapor en la sartén - 100 ml
- vinagre de arroz para la salsa de mojar - 1 cucharada
- semillas de sésamo tostadas para la salsa de mojar - 1 cucharadita
- gochugaru copos de chile coreano, opcional para la salsa - 0.5 cucharadita
Preparación
- Pica la col china muy fina, pásala a un bol, espolvorea con una pizca de sal, mezcla y deja reposar 10 minutos hasta que suelte agua. Pasado este tiempo, estrújala con las manos o en un paño para que quede lo menos acuosa posible.
- En un bol grande pon la carne picada, la col bien escurrida, la cebolla picada, el ajo, el cebollino, la salsa de soja, el aceite de sésamo, la sal y la pimienta. Amasa con la mano 2–3 minutos hasta que la mezcla se vuelva pegajosa y homogénea.
- Cubre el relleno y déjalo reposar 10 minutos en la nevera para que los sabores se integren.
- Coloca aproximadamente 1 cucharadita de relleno en cada disco de masa para empanadillas. Humedece los bordes de la masa con agua usando un dedo, dóblala por la mitad y sella bien, presionando los bordes. Puedes hacer un repulgue, pero lo más importante es que no queden agujeros.
- Ve colocando las empanadillas formadas sobre una tabla espolvoreada con harina o fécula para que no se peguen.
- En una sartén grande con tapa calienta 1 cucharada de aceite a fuego medio. Coloca las empanadillas con la parte plana hacia abajo, sin que se toquen entre sí. Fríelas 2–3 minutos hasta que la base esté dorada.
- Vierte en la sartén unos 50 ml de agua (debe chisporrotear ligeramente), tapa de inmediato y cocina al vapor 5–6 minutos, hasta que el agua se evapore y la masa se vuelva semitransparente y blanda.
- Retira la tapa, añade un poco más de aceite si hace falta y fríe 1–2 minutos más para que la base vuelva a quedar crujiente. Repite con la siguiente tanda de empanadillas.
- Prepara la salsa para mojar: mezcla 1 cucharada de salsa de soja, 1 cucharada de vinagre de arroz, 1 cucharadita de sésamo y gochugaru si te gustan los sabores picantes.
- Sirve las empanadillas calientes con un cuenco de salsa para mojar en el centro de la mesa.
Conservación
Las mandu crudas se pueden congelar en una sola capa y luego guardar en bolsas o recipientes; se fríen o cuecen directamente congeladas, añadiendo 1–2 minutos al tiempo de cocción. Las empanadillas ya fritas se conservan 1 día en la nevera y se pueden recalentar en sartén o al vapor.