Sopa coreana con pasteles de arroz y ternera Recipe
Es una sopa saciante pero suave, con ternera cortada en láminas finas y tiernos pasteles de arroz tteok, que se sirve a menudo en los días más frescos. Los sabores son delicados, recuerdan más a un caldo con fideos que a los guisos coreanos picantes. Ideal cuando te apetece algo reconfortante, pero no necesariamente picante.
Esta sopa coreana con pasteles de arroz tteok y ternera tiene un caldo delicado y limpio que reconforta sin el picante intenso típico de muchos platos coreanos. Los elásticos pasteles de arroz le dan una textura característica, diferente a la de los fideos, y la ternera cortada en láminas finas aporta cuerpo y un profundo sabor umami. Es un plato asociado en Corea con esos días en los que se necesita algo reconfortante y saciante a la vez.
Consejos del chef
Corta la ternera realmente fina, preferiblemente ligeramente congelada; así se ablandará tras solo unos minutos de cocción y no quedará correosa. Es fácil sobrecocer los tteok, así que pruébalos cada 1–2 minutos al final de la cocción: por dentro deben estar tiernos pero elásticos, ligeramente “gomosos”. Vierte el huevo en un hilo fino sobre la sopa que apenas hierva; si remueves demasiado enérgicamente, en lugar de cintas se formarán pequeños grumos.
Sugerencias de servicio
Sirve esta sopa muy caliente, en cuencos hondos, con pimienta recién molida y un chorrito de aceite de sésamo por encima; es perfecta como cena después de un largo paseo invernal. Como acompañamiento, pon en la mesa pequeños cuencos con kimchi o rábano encurtido para que cada uno pueda añadir más carácter al plato. Para beber, combina bien con té verde o té de cebada tostada, que limpian agradablemente el paladar.
Ingredientes
- ternera - 250 g
- pasteles de arroz tteok - 300 g
- caldo - 1.2 l
- ajo - 3 dientes
- salsa de soja - 30 ml
- aceite de sésamo - 10 ml
- cebolla - 1 pieza
- cebolla - 2 piezas
- huevo - 2 piezas
- pimienta - 2 g
- sal - 3 g
Preparación
- Cubre los pasteles de arroz con agua fría durante unos 15 minutos para que se ablanden y luego escúrrelos.
- Corta la ternera en láminas muy finas, preferiblemente a contrapelo. Si la carne es tierna, puedes enfriarla ligeramente en el congelador durante 20–30 minutos antes; así será más fácil cortarla.
- Corta la cebolla amarilla en tiras finas. Pica el ajo muy fino. Corta la cebolleta en rodajas, separando la parte blanca de la verde.
- Calienta el aceite de sésamo en una olla a fuego medio. Añade la ternera y fríe durante 2–3 minutos, removiendo, hasta que la carne se dore, pero sin que llegue a hacerse del todo.
- Añade la cebolla amarilla, la parte blanca de la cebolleta y el ajo. Sofríe 3–4 minutos, removiendo, hasta que la cebolla se ablande y se vuelva ligeramente translúcida.
- Vierte el caldo, añade la salsa de soja, una pizca de sal y pimienta. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y cocina a fuego lento unos 15 minutos, hasta que los sabores se integren y la ternera esté tierna.
- Añade los pasteles de arroz escurridos y cocina otros 5–7 minutos, hasta que estén tiernos por dentro pero aún ligeramente elásticos. Comprueba de vez en cuando probando uno.
- Mientras tanto, bate los huevos con un tenedor en un cuenco. Cuando los pasteles de arroz estén casi listos, vierte los huevos en la sopa en un hilo fino, removiendo muy lentamente en una sola dirección para formar finas “cintas” de huevo.
- Cuece 1–2 minutos más, hasta que el huevo cuaje. Prueba la sopa y, si es necesario, ajusta de sal, pimienta o añade un poco más de salsa de soja.
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con la parte verde de la cebolleta. Puedes añadir un poco más de aceite de sésamo por encima para un aroma más intenso.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consume en 1–2 días. Al recalentar, hazlo a fuego suave para que la ternera no se reseque; si la sopa se ha espesado demasiado, añade un poco de caldo o agua caliente. Si los pasteles de arroz ya están en la sopa, ten en cuenta que se ablandarán más al día siguiente.