Ensalada coreana de rábano mu saengchae Recipe
Mu saengchae es una ensalada crujiente y ligeramente picante de rábano blanco que en Corea se sirve a menudo junto al arroz y las sopas. Funciona un poco como la ensalada de col polaca: refresca y aporta textura crujiente a toda la comida. Se prepara en pocos minutos y, cuanto más tiempo reposa en la nevera, mejor se integran los sabores.
Mu saengchae es una especie de “ensalada para todo” al estilo coreano: el rábano blanco crujiente en un adobo picante y ácido anima cualquier bol de arroz o plato de sopa. Gracias al gochugaru, el aceite de sésamo y la salsa de pescado tiene un sabor profundo y ligeramente ahumado, difícil de confundir con una ensalada europea.
Consejos del chef
Lo más importante es cortar el rábano en bastones finos y regulares: así se marina de forma uniforme y mantiene la textura crujiente ideal. Después de salar, escurre solo parte del agua: si lo exprimes demasiado, la ensalada quedará seca y demasiado intensa. Siempre pruebo la salsa antes de mezclarla con la verdura y la ajusto con una cucharadita de azúcar o un poco de vinagre para encontrar el punto perfecto entre picante y ácido.
Sugerencias de servicio
Sirve mu saengchae junto a un bol de arroz y un caldo sencillo o una sopa ramen: actúa como un acento fresco y picante en el plato. También es perfecta para una noche “coreana” en casa con amigos, junto a carne o tofu a la parrilla. Si planeas una barbacoa, prepárala unas horas antes y llévala en un táper: en la nevera solo gana sabor.
Ingredientes
- rábano blanco - 500 g
- sal - 5 g
- azúcar - 10 g
- vinagre de arroz - 20 ml
- gochugaru (copos de chile coreano) - 8 g
- ajo - 2 dientes
- cebolla de verdeo (cebolleta) - 2 piezas
- aceite de sésamo - 10 ml
- sésamo - 10 g
- salsa de pescado - 5 ml
Preparación
- Pela el rábano y córtalo en bastones finos: primero en láminas finas y luego en tiras. Intenta que tengan un grosor similar para que se marinen de forma uniforme.
- Pasa el rábano a un bol, espolvorea con sal, mezcla con las manos y deja reposar 10 minutos. Pasado este tiempo, presiónalo ligeramente con la mano para eliminar el exceso de agua, pero sin exprimirlo del todo.
- Pica el ajo muy fino o pásalo por un prensador. Corta la cebolleta en rodajas finas, incluida la parte verde.
- En un cuenco aparte mezcla el vinagre de arroz, el azúcar, el gochugaru, la salsa de pescado y el aceite de sésamo hasta que el azúcar se disuelva. Prueba y, si es necesario, añade un poco más de azúcar o de vinagre para que el sabor sea a la vez ligeramente dulce, ácido y picante.
- Añade al rábano escurrido el ajo, la cebolleta y la salsa preparada. Mezcla bien con las manos (con guantes) o con una cuchara hasta que todas las tiras queden cubiertas de manera uniforme.
- Por último, espolvorea con sésamo, mezcla brevemente de nuevo y deja reposar al menos 10 minutos a temperatura ambiente para que los sabores se integren. Sirve fría o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 2–3 días; con el tiempo se vuelve más suave de sabor pero sigue siendo crujiente.