Kolokithokeftedes – tortitas griegas de calabacín con feta Recipe
Kolokithokeftedes son unas tortitas de calabacín, feta y hierbas, crujientes por fuera y tiernas por dentro, que a menudo se sirven en las tabernas griegas como pequeños aperitivos para compartir. Saben a una mezcla entre tortitas de calabacín y croquetas de queso, pero con un marcado aroma a hierbas. Son ideales para una cena veraniega o como picoteo de fiesta para comer con los dedos.
Kolokithokeftedes son la quintaesencia del meze griego: pequeñas tortitas aromáticas que en las tabernas se colocan en el centro de la mesa y desaparecen antes de que te dé tiempo a pedir otra jarra de vino. La combinación de feta salada, calabacín ligeramente dulce y hierbas (eneldo, menta) da un sabor que recuerda a una tarde calurosa junto al mar, lejos de las pesadas tortitas llenas de harina. La corteza crujiente y el interior tierno y jugoso hacen que sean mucho más que unos simples «buñuelos de calabacín».
Consejos del chef
La clave está en escurrir muy bien el calabacín: yo lo envuelvo en un paño y literalmente lo retuerzo sobre el fregadero hasta que casi no gotea; así las tortitas no se deshacen en la sartén. El aceite debe estar bien caliente pero sin humear; si echas la masa en grasa demasiado fría, la absorberá como una esponja y las tortitas quedarán pesadas. No tengas prisa al darles la vuelta: espera a que los bordes estén bien dorados y la tortita se «despegue» sola de la sartén al levantarla con la espátula.
Sugerencias de servicio
Sírvelas con un tzatziki espeso o una salsa sencilla de yogur con ajo y limón; en mis cenas veraniegas en el balcón con amigos desaparecen mojadas en la salsa directamente del plato. Combinan muy bien con vino blanco ligero y bien frío, cerveza de trigo o limonada casera con menta. Funcionan como aperitivo para una fiesta tipo cóctel, como acompañamiento de una ensalada griega o como sustituto vegetariano de las hamburguesas en un pan de pita.
Ingredientes
- calabacín - 600 g
- queso feta - 150 g
- huevo - 2 piezas
- harina de trigo - 5 cucharadas
- pan rallado - 3 cucharadas
- eneldo fresco picado - 2 cucharadas
- menta fresca picada - 1 cucharada
- cebolleta - 2 piezas
- ajo - 1 diente
- sal
- pimienta
- aceite - 200 ml
Preparación
- Lava los calabacines y rállalos con un rallador de agujeros gruesos. Pásalos a un colador colocado sobre un bol, sala con 1 cucharadita de sal, mezcla y deja reposar 15 minutos para que suelten agua.
- Pasado este tiempo, escurre muy bien el calabacín del exceso de agua, preferiblemente con las manos o envolviéndolo en un paño de cocina limpio y apretando con fuerza. Cuanta menos agua quede, más fácil será formar las tortitas.
- Pica finamente la cebolleta junto con la parte verde. Pica el eneldo y la menta. Pasa el ajo por un prensador o pícalo muy fino.
- En un bol grande pon el calabacín bien escurrido, la feta desmenuzada con los dedos, las hierbas picadas, la cebolleta, el ajo, los huevos, el pan rallado y 3 cucharadas de harina. Salpimienta.
- Mezcla la masa con una cuchara o con la mano. Debe quedar espesa pero aún ligeramente pegajosa. Si está demasiado líquida y se desparrama, añade 1–2 cucharadas más de harina.
- En una sartén grande calienta una capa de aceite de unos 0,5 cm a fuego medio. Esparce la harina restante en un plato.
- Forma con la masa pequeñas tortitas o hamburguesitas gruesas, pásalas ligeramente por la harina y colócalas enseguida en el aceite caliente.
- Fríe las tortitas 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes. No les des la vuelta demasiado pronto: primero deben dorarse bien por la parte de abajo para que se giren fácilmente.
- Ve colocando las tortitas fritas en un plato cubierto con papel de cocina para absorber el exceso de grasa. Sírvelas calientes o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda las tortitas fritas en un recipiente hermético en la nevera. Recalienta en una sartén seca o en el horno para que recuperen algo de su textura crujiente. La masa cruda no es recomendable conservarla más de un día por el huevo y el calabacín rallado.