Kleftiko: cerdo asado lentamente a la griega con hierbas Recipe
Kleftiko es carne asada lentamente en paquetes de papel, llena de jugos, ajo y limón. En Grecia se prepara normalmente con cordero, pero la versión con cerdo es más sencilla y económica para el cocinero casero. Es un plato para un fin de semana tranquilo, cuando el horno trabaja por ti y la casa huele a orégano y ajo.
El kleftiko es la quintaesencia de la cocina casera griega: la carne asada en un paquete hermético prácticamente se estofa en sus propios jugos, impregnándose del aroma de limón, ajo y hierbas. La versión con cerdo es más accesible que el cordero, pero sigue dando el mismo efecto de carne que se deshace al tocarla con el tenedor y que envuelve las patatas en una salsa rica y aromática. Es un plato que recrea el ambiente de una pequeña taberna en alguna isla de Creta, solo que sale de tu propio horno.
Consejos del chef
Lo más importante es envolver el paquete realmente de forma hermética: si el vapor se escapa, la carne quedará seca en lugar de tierna como mantequilla. No acortes el tiempo del primer horneado lento; solo al final subimos la temperatura para dorar y evaporar el exceso de salsa. Elige un corte de cerdo con algo de grasa (paleta, aguja), y corta las patatas más bien en trozos grandes para que no se deshagan.
Sugerencias de servicio
Este plato es perfecto para un domingo perezoso, cuando invitas a amigos a una comida tardía y quieres servir algo vistoso sin pasarte el día frente a los fogones. Sirve el kleftiko con una ensalada sencilla de tomate, pepino y cebolla roja y una copa de vino blanco seco o un tinto ligero y fresco. Pon también en la mesa un bol con yogur griego espeso y gajos de limón para que cada uno aliñe su ración a su gusto.
Ingredientes
- cerdo paleta o aguja, en trozos grandes - 1.2 kg
- patatas peladas, cortadas en gajos grandes - 800 g
- cebolla cortada en plumas - 2 pieza
- ajo ligeramente aplastado con un cuchillo - 6 diente
- limón zumo y ralladura - 1 pieza
- aceite de oliva - 60 ml
- orégano seco - 2 cucharadita
- romero fresco, se puede sustituir por seco (1 cucharadita) - 2 ramita
- hoja de laurel - 2 pieza
- sal o al gusto - 1.5 cucharadita
- pimienta negra recién molida - 0.5 cucharadita
- agua - 120 ml
- queso feta opcional, desmenuzado para servir - 100 g
- papel de hornear para envolver la carne
Preparación
- Precalienta el horno a 170°C (calor arriba y abajo). Prepara una hoja grande de papel de hornear y de papel de aluminio, de modo que puedas envolver herméticamente la carne y las verduras.
- Corta el cerdo en trozos grandes del tamaño de la palma de la mano. Ponlos en un cuenco grande, añade sal, pimienta, orégano, romero picado (sin los tallos duros), ralladura de limón, zumo de limón y aceite de oliva. Mezcla con las manos para que cada trozo quede cubierto con la marinada.
- Añade al bol las patatas, la cebolla y los dientes de ajo aplastados. Mezcla de nuevo para que las verduras también se impregnen de la marinada.
- Coloca una hoja de papel de hornear sobre la bandeja del horno, pon encima la carne con las verduras, añade las hojas de laurel y vierte el agua. Envuelve el papel formando un paquete y luego envuelve todo con papel de aluminio para que no se escape nada.
- Introduce en el horno y hornea durante 2 horas sin abrir el paquete. Pasado este tiempo, abre con cuidado el papel de aluminio y el papel (cuidado con el vapor caliente), sube la temperatura a 190°C y hornea otros 20–30 minutos, hasta que la superficie de la carne y las patatas se dore ligeramente y el líquido se reduzca parcialmente.
- Comprueba la carne: debe deshacerse fácilmente al presionarla con un tenedor. Si aún está dura, cúbrela de forma suelta con papel de aluminio y hornea 15–20 minutos más.
- Sirve bien caliente, espolvoreado con queso feta desmenuzado y, si quieres, con orégano fresco o perejil picado.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Al recalentar, añade un chorrito de agua si la salsa se ha espesado demasiado y calienta tapado para que la carne no se seque.