Kabak mücveri – tortitas turcas de calabacín con yogur de ajo Recipe
Kabak mücveri son unas tortitas ligeras de calabacín, queso y hierbas, fritas hasta dorarse y servidas con yogur de ajo. En Turquía suelen aparecer en la mesa como aperitivo caliente o cena ligera, especialmente en verano, cuando abunda el calabacín. De sabor recuerdan un poco a las tortitas de patata, pero son más delicadas y con más hierbas.
Kabak mücveri es la esencia del verano turco en el plato: tortitas crujientes de calabacín, feta salada y muchas hierbas, servidas con yogur frío de ajo. De sabor son más ligeras que las tortitas de patata, con un marcado aroma herbáceo de eneldo y perejil, y al mismo tiempo lo bastante saciantes como para sustituir una cena. Es una forma estupenda de aprovechar el exceso de calabacín cuando el huerto o el mercado de repente “estallan” de verde.
Consejos del chef
El paso más importante es escurrir muy bien el calabacín: si queda demasiado jugo, las tortitas se desharán en la sartén y absorberán mucha grasa. Fríelas a fuego medio, no al máximo: necesitan tiempo para cuajarse por dentro antes de dorarse mucho por fuera. Antes de la primera tanda, fríe una tortita pequeña de prueba para comprobar si la masa necesita un poco más de harina o de sal.
Sugerencias de servicio
Sírvelas justo después de freírlas, cuando los bordes aún están crujientes, con una buena cucharada de yogur de ajo y rodajas de tomate o pepino. Son perfectas como aperitivo caliente en una reunión con amigos y una copa de vino en el balcón, o como cena ligera tras un día caluroso. Para beber combinan bien con vino blanco frío, limonada casera o simplemente un vaso de kéfir.
Ingredientes
- calabacín joven, rallado grueso - 500 g
- sal para escurrir el calabacín y para sazonar - 1 cucharadita
- huevo - 2 piezas
- harina de trigo aproximadamente 1/2 taza, algo más si hace falta - 80 g
- queso tipo feta desmenuzado - 80 g
- eneldo picado - 2 cucharadas
- perejil fresco picado - 2 cucharadas
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
- aceite vegetal para freír, más si hace falta - 5 cucharadas
- yogur natural espeso para la salsa - 200 g
- ajo triturado, para la salsa - 1 diente
- zumo de limón para la salsa - 1 cucharadita
Preparación
- Lava el calabacín, corta los extremos y rállalo con un rallador de agujeros grandes. Pásalo a un colador colocado sobre un bol, espolvorea con 1/2 cucharadita de sal y deja reposar 10–15 minutos para que suelte el jugo.
- Pasado este tiempo, escurre bien el calabacín apretándolo con las manos o en un paño limpio: cuanto menos jugo quede, menos aguadas saldrán las tortitas.
- En un bol grande mezcla el calabacín escurrido, los huevos, la harina, el queso feta desmenuzado, el eneldo, el perejil, el resto de la sal (aprox. 1/2 cucharadita) y la pimienta. La masa debe ser espesa, similar a la de las tortitas de patata; si está demasiado líquida, añade un poco de harina.
- En un bol pequeño prepara la salsa: mezcla el yogur con el ajo triturado, el zumo de limón y una pizca de sal. Reserva en la nevera.
- En una sartén grande calienta una fina capa de aceite a fuego medio. Cuando esté caliente (al echar un poco de masa deben aparecer burbujas), ve poniendo porciones de masa con una cuchara, aplastándolas ligeramente.
- Fríe las tortitas 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes en los bordes y bien cuajadas por dentro. No las frías a fuego demasiado alto para que no se quemen.
- Ve colocando las tortitas hechas en un plato cubierto con papel de cocina para absorber el exceso de grasa. Si hace falta, añade más aceite a la sartén entre tandas.
- Sirve calientes o a temperatura ambiente con la salsa de yogur por encima o al lado.
Conservación
Guarda las tortitas sobrantes en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Para que recuperen algo de su textura crujiente, recaliéntalas en una sartén con muy poco aceite o en el horno a temperatura media. La salsa de yogur debe conservarse en frío y no se recomienda volver a congelarla ni recalentarla.