Manzanas asadas con canela y miel Recipe
Las manzanas asadas con canela y miel son un postre polaco muy sencillo y a la vez increíblemente aromático. Suelen prepararse en otoño e invierno, cuando fuera hace frío y la casa huele a especias cálidas. Es un poco como una tarta de manzana sin masa: manzanas tiernas y dulces con un toque especiado.
Las manzanas asadas con canela y miel concentran toda la esencia del otoño polaco: la sencillez de los ingredientes se combina con el aroma intenso de las especias y del jugo caramelizado de la fruta. Es un postre que huele a tarta de manzana recién hecha, pero es más ligero, más frutal y se puede adaptar fácilmente a los gustos de cada uno añadiendo distintos frutos secos o frutas deshidratadas. Gracias a la dulzura natural de la miel y a la textura tierna y fundente de las manzanas, gusta tanto a niños como a adultos, incluso a quienes evitan los postres con cremas pesadas.
Consejos del chef
Elige variedades de manzana firmes que no se deshagan en puré durante el horneado: szara reneta, ligol o jonagold funcionan muy bien. Controla el tiempo de horneado: las manzanas deben estar tiernas al pincharlas con un cuchillo, pero mantener la forma; suele tardar entre 25 y 35 minutos a 180–190°C, según el tamaño de la fruta. No te excedas con la cantidad de miel al principio: es mejor añadir un poco más por encima después de hornear que tener que lidiar con un postre demasiado dulce.
Sugerencias de servicio
Sírvelas calientes, con una cucharada de yogur griego espeso, nata o una bola de helado de vainilla que se derretirá suavemente sobre la manzana caliente. A este postre le va muy bien una taza de té con jengibre, un vino caliente sin alcohol o una copa de sidra dulce en las largas noches frías. Es el final perfecto para una comida casera sencilla de domingo, cuando no quieres pasar otra hora delante del horno y tienes una caja de manzanas de la huerta en casa.
Ingredientes
- manzanas firmes para hornear (p. ej. szara reneta, ligol) - 4 piezas
- miel - 4 cucharaditas
- canela molida - 1 cucharadita
- pasas - 2 cucharadas
- nueces (de nogal o avellanas) - 2 cucharadas
- mantequilla - 20 g
- zumo de limón - 1 cucharada
- agua - 50 ml
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo).
- Lava y seca las manzanas. Corta la parte superior de cada manzana como si fuera un pequeño «sombrerito» y resérvala.
- Con un cuchillo pequeño o un descorazonador especial, retira el corazón de las manzanas procurando no perforar la base. Debe quedar un hueco en el centro para el relleno.
- En un cuenco pequeño mezcla la miel con la canela. Añade las pasas y las nueces picadas y mezcla.
- Rocía el interior de cada manzana con un poco de zumo de limón (si lo usas) y rellena con la mezcla de miel, pasas y nueces, presionando ligeramente con una cucharadita.
- Coloca un trocito pequeño de mantequilla sobre cada manzana y cúbrela con el «sombrerito» que cortaste al principio.
- Coloca las manzanas en una fuente apta para horno. Vierte agua en el fondo de la fuente.
- Introduce en el horno precalentado y hornea de 25 a 30 minutos, hasta que las manzanas estén tiernas pero no completamente deshechas. La piel puede agrietarse ligeramente.
- Sirve calientes, regando con la salsa que se haya formado en el fondo de la fuente.
Conservación
Las manzanas asadas saben mejor recién hechas, pero las sobras pueden guardarse en la nevera, en un recipiente hermético, hasta 2 días. Caliéntalas suavemente en el horno o en el microondas antes de servir. No se recomienda congelarlas, porque pierden textura.