Sopa de ajo española con huevo Recipe
La sopa de ajo española, o «sopa de ajo», es una comida sencilla y reconfortante a base de ajo, pan y huevo. En muchas regiones de España se sirve por la noche, sobre todo en invierno, como una forma económica y saciante de aprovechar el pan duro. De sabor recuerda un poco a la sopa de ajo polaca, pero es más espesa y con un carácter claramente panoso.
La sopa de ajo española con huevo es uno de esos platos nacidos de la economía doméstica que saben a pequeña fiesta: huele a pimentón ahumado, buen caldo y pan tostado. Su textura espesa y panosa hace que recuerde más a un cuenco de picatostes tiernos en caldo que a una sopa clara clásica. El huevo cuajado directamente en la sopa y los pequeños trozos de jamón serrano aportan carácter y marcadas notas umami.
Consejos del chef
Vigila que el ajo solo se dore ligeramente: si se oscurece demasiado, la sopa tendrá un amargor muy marcado que ya no se puede corregir. Casca los huevos con el fuego realmente bajo y no remuevas la sopa; así las claras cuajarán y la yema quedará cremosa. Si las prefieres más hechas, alarga la cocción 1–2 minutos. Lo ideal es usar pan de 1–2 días, de miga compacta: el pan de molde se deshará en una papilla sin textura.
Sugerencias de servicio
Sírvela muy caliente, en cuencos de cerámica gruesa, con un chorrito extra de aceite de oliva por encima y un poco de pimienta negra recién molida. A esta sopa le va muy bien una copa de vino tinto ligero español, por ejemplo un rioja joven o un sencillo tempranillo, o simplemente un té fuerte cuando vuelves de un paseo invernal. Es perfecta como cena rápida y reconfortante después del trabajo o como «comida de rescate» tras un día entero en la nieve o de senderismo otoñal.
Ingredientes
- ajo pelado, cortado en láminas finas - 8 dientes
- pan de trigo duro, cortado en cubos - 150 g
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- pimentón dulce ahumado - 1 cucharadita
- caldo de verduras o de pollo - 1 l
- hoja de laurel - 1 pieza
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- huevo uno por ración - 4 pieza
- jamón serrano cortado en tiras, opcional - 40 g
Preparación
- En una olla grande calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade las láminas de ajo y sofríe 2–3 minutos, removiendo a menudo, hasta que se doren ligeramente pero sin que se oscurezcan demasiado (amargan).
- Añade los cubos de pan y sofríe otros 3–4 minutos, removiendo, hasta que el pan absorba el aceite y se dore ligeramente.
- Incorpora el pimentón ahumado, mezcla rápidamente y, pasados 10–15 segundos, vierte el caldo para que el pimentón no se queme.
- Añade la hoja de laurel, lleva la sopa a ebullición, baja el fuego y cuece 10 minutos, hasta que el pan se deshaga y la sopa espese ligeramente. Si hace falta, aplasta el pan con una cuchara.
- Sazona la sopa con sal y pimienta. Si usas jamón serrano, añádelo ahora y cuece 2 minutos más.
- Baja el fuego al mínimo. Casca los huevos uno a uno directamente en la sopa, dejando espacio entre ellos para que no se junten. Cuece 3–4 minutos sin remover, hasta que las claras cuajen y las yemas queden ligeramente líquidas.
- Retira la hoja de laurel. Sirve la sopa en cuencos, procurando que en cada uno haya un huevo. Sirve inmediatamente.
Conservación
Guarda la sopa sin huevo en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Al recalentar, lleva a ebullición suave y casca el huevo directamente en la sopa, cociéndolo hasta que la clara cuaje. No se recomienda recalentar huevos ya cocidos en la sopa, porque se pasan y se vuelven gomosos.