Guiso turco de cordero con verduras Recipe
Un aromático guiso de cordero estofado con verduras y especias, un plato que en Turquía se asocia a menudo con el almuerzo dominical o la mesa festiva. La carne se cocina lentamente hasta quedar muy tierna y empapada del sabor del tomate, el pimiento y las hierbas. Es un plato reconfortante, que calienta y huele tan bien que cuesta esperar a que esté listo.
Este guiso turco de cordero es un plato en el que la carne se estofa lentamente en una salsa de tomate, pimiento y especias cálidas, hasta quedar excepcionalmente tierna y muy aromática. El comino, el pimentón y las hojas de laurel construyen un sabor profundo y reconfortante que recuerda a los almuerzos familiares de domingo en Oriente Próximo.
Consejos del chef
Dorar bien el cordero al principio es la clave: no tengas prisa, los trozos deben quedar claramente dorados, porque eso aporta sabor a toda la salsa. Durante el estofado mantén el fuego muy bajo y no tapes la olla por completo si la salsa está demasiado líquida; si hace falta, destapa al final de la cocción para que parte del líquido se evapore. Asegúrate de sofreír las especias un momento: si solo las echas en líquido frío, el guiso quedará menos intenso.
Sugerencias de servicio
Sabe mejor servido sobre una cama de arroz pilaf o con bulgur, que absorberá la salsa espesa. Acompáñalo con un sencillo yogur natural con menta o pepino y una ensalada fresca de tomate. Es un plato perfecto para largas noches de invierno o como plato principal en una cena casera con amigos, cuando quieres servir algo impactante pero hecho en una sola olla.
Ingredientes
- cordero - 700 g
- cebolla - 2 pieza
- pimiento - 1 pieza
- zanahoria - 2 pieza
- tomates en conserva - 400 g
- concentrado de tomate - 1 cucharada
- ajo - 3 dientes
- pimentón dulce - 2 cucharaditas
- comino - 1 cucharadita
- hoja de laurel - 2 pieza
- caldo - 500 ml
- aceite vegetal - 2 cucharadas
- perejil fresco picado - 3 cucharadas
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Corta la carne en dados de unos 2–3 cm de lado y sécala con papel de cocina. Corta la cebolla en pluma, la zanahoria en medias rodajas y el pimiento en tiras. Pica el ajo muy fino.
- Calienta el aceite en una olla grande de fondo grueso a fuego bastante fuerte. Añade la carne en una sola capa y fríe 6–8 minutos, dándole la vuelta a los trozos hasta que se doren por todos los lados. Si la olla es pequeña, fríe la carne en tandas.
- Añade la cebolla a la carne, baja el fuego a medio y fríe 5–6 minutos, removiendo, hasta que la cebolla se ablande y se dore ligeramente.
- Añade la zanahoria, el pimiento y el ajo y sofríe 3–4 minutos más, hasta que las verduras se ablanden ligeramente.
- Incorpora el pimentón dulce y el comino y remueve durante unos 30 segundos, hasta que las especias desprendan un aroma intenso.
- Añade el concentrado de tomate, mezcla y fríe 1 minuto más para que se sofría ligeramente.
- Vierte los tomates en conserva y el caldo, añade las hojas de laurel y salpimienta. Lleva a ebullición y luego baja el fuego al mínimo.
- Tapa la olla y cocina a fuego muy bajo durante 60–70 minutos, hasta que la carne esté muy tierna. Remueve de vez en cuando y, si hace falta, añade un poco de agua o caldo.
- Al final, prueba y ajusta de sal y pimienta. Retira las hojas de laurel, espolvorea el guiso con perejil picado y sirve bien caliente.
Conservación
Guarda el guiso en un recipiente hermético en la nevera. Al recalentar, hazlo a fuego suave, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado.