Gratin alemán de puerro y bacon Lauch-Kartoffel-Auflauf Recipe
Este gratin de puerro, patatas y bacon es un típico plato alemán al horno para las tardes más frescas. De sabor recuerda un poco a una mezcla entre un quiche francés y un gratinado de patatas polaco, pero con un marcado aroma a puerro. Es perfecto para una comida familiar, porque se puede cortar en cuadrados y servir con una ensalada sencilla.
Este gratin combina el amor alemán por el puerro y las patatas con una textura agradablemente cremosa, casi como un quiche. El aroma del bacon dorado y la delicada nuez moscada hacen que el plato huela a hogar en una fría tarde de otoño. Es una de esas recetas que alimentan sin problema a toda la familia y además se recalienta muy bien.
Consejos del chef
Lo más importante es que las patatas estén precocidas pero no se deshagan: así mantendrán las capas y el gratin no se convertirá en un puré. Sofríe el puerro a fuego moderado hasta que se ablande y quede translúcido, pero sin que se queme, porque el amargor pasaría a todo el plato. Antes de servir, dale necesariamente esos 10 minutos de reposo: la mezcla de huevo se estabilizará y los trozos mantendrán bien la forma.
Sugerencias de servicio
Sírvelo con una ensalada sencilla con vinagreta o con pepinillos fermentados si prefieres un toque más casero. A un plato tan contundente le va bien un vino blanco ligero, por ejemplo un riesling, o simplemente una jarra de cerveza rubia para la comida del sábado. También funciona muy bien como plato de “cocina una vez, come dos veces”: las sobras se pueden llevar al trabajo al día siguiente y recalentar en el microondas.
Ingredientes
- patatas peladas - 600 g
- puerro solo la parte blanca y verde claro - 2 pieza
- bacon ahumado cortado en dados - 120 g
- nata 18% - 200 ml
- leche - 100 ml
- huevo - 2 pieza
- queso amarillo rallado, p. ej. gouda o emmental - 120 g
- mantequilla para engrasar la fuente - 10 g
- nuez moscada molida - 0.25 cucharaditas
- sal al gusto
- pimienta negra molida al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta con mantequilla una fuente para gratinar de unos 20×25 cm.
- Corta las patatas en rodajas finas (unos 3 mm). Ponlas en una olla con agua salada, lleva a ebullición y cuece 5–7 minutos, hasta que se ablanden ligeramente pero sigan manteniendo la forma. Escurre y reserva.
- Lava bien los puerros, ábrelos a lo largo por la mitad y córtalos en medias lunas. Enjuaga cuidadosamente para eliminar cualquier resto de arena entre las capas.
- En una sartén sin grasa dora el bacon a fuego medio durante 5–7 minutos, hasta que suelte la grasa y los trozos se doren ligeramente. Añade el puerro y sofríe otros 5–7 minutos, hasta que se ablande y quede ligeramente translúcido. Retira del fuego.
- En un bol mezcla la nata, la leche, los huevos, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Añade la mitad del queso rallado y mezcla.
- Coloca una capa de patatas en el fondo de la fuente, encima la mitad de la mezcla de puerro con bacon. Repite las capas, terminando con patatas.
- Vierte por encima la mezcla de nata y huevo, moviendo suavemente la fuente para que la salsa penetre entre las capas. Espolvorea con el resto del queso.
- Introduce la fuente en el horno y hornea 30–35 minutos, hasta que la superficie esté dorada y la mezcla de huevo haya cuajado. Si el queso se dora demasiado rápido, cubre la fuente holgadamente con papel de aluminio.
- Después de sacar del horno, espera 10 minutos para que el gratin se asiente ligeramente y sea más fácil de cortar.
Conservación
Guarda las sobras tapadas en el frigorífico hasta 2 días. Recalienta las porciones en el horno o en el microondas; si se resecan, cúbrelas con papel de aluminio o añade una cucharada de leche o nata antes de calentar.