Gratin alemán de patata con salchicha Bauernauflauf Recipe
Un gratin campesino y contundente de patatas, salchicha y cebolla, que en Alemania se prepara a menudo como comida sencilla para toda la familia. Es algo entre una cazuela de patatas polaca y una tortilla española, solo que horneado en una fuente. Ideal cuando te quedan en la nevera unas patatas cocidas y un trozo de salchicha.
Bauernauflauf es la esencia de la cocina campesina alemana: un gratin sencillo que convierte unos pocos ingredientes cotidianos en una comida familiar completa. Patatas, salchicha, cebolla y queso crean algo entre tortilla, gratin y una especie de "tortilla-gratin" gruesa y saciante. Es un plato que se aprecia especialmente en invierno, cuando apetece algo realmente reconfortante y contundente.
Consejos del chef
Lo más importante es que las patatas estén ligeramente precocidas pero mantengan la forma; si quedan demasiado blandas, se desharán en el horno y el gratin quedará compacto. Conviene dorar bien la salchicha en la sartén, porque esa grasa tostada y la cebolla son la base de todo el sabor. Después de hornear, es imprescindible esperar esos 10 minutos antes de cortar: la mezcla se cuaja y las porciones salen en trozos bonitos, no desmigajados.
Sugerencias de servicio
Sírvelo con una ensalada sencilla de chucrut o con pepino encurtido, especialmente para la comida del sábado después de una larga sesión de compras. Para beber, combina bien con cerveza rubia o simplemente kéfir, si te gustan los sabores más caseros. También es un gran plato para preparar de antemano: las sobras se pueden llevar sin problema al trabajo al día siguiente en un táper y recalentar en el microondas.
Ingredientes
- patatas - 800 g
- salchicha - 300 g
- cebolla - 2 piezas
- aceite - 2 cucharadas
- nata para cocinar - 200 ml
- huevos - 3 piezas
- queso amarillo - 120 g
- ajo - 2 piezas
- tomillo - 1 cucharadita
- sal
- pimienta
- mantequilla - 10 g
Preparación
- Pela las patatas y córtalas en rodajas finas (aprox. 3 mm). Ponlas en una olla con agua fría ligeramente salada, lleva a ebullición y cuece 5–7 minutos, hasta que estén ligeramente tiernas pero sin deshacerse. Escurre y deja templar.
- Corta la salchicha en medias rodajas. Pela la cebolla y córtala en plumas. Pela el ajo y pícalo fino.
- Calienta el aceite en una sartén grande. Añade la salchicha y fríe 4–5 minutos a fuego medio, hasta que se dore ligeramente y suelte grasa. Añade la cebolla y fríe otros 5–7 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se dore ligeramente. Al final añade el ajo y fríe 1 minuto más. Retira del fuego.
- Unta una fuente para horno con mantequilla. Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo).
- En un bol mezcla la nata, los huevos, el tomillo, una pizca de sal y pimienta. Bate brevemente con un tenedor hasta que se integren los ingredientes.
- Coloca en el fondo de la fuente una capa de patatas, superponiendo ligeramente las rodajas. Reparte encima la mitad de la mezcla de salchicha con cebolla. Repite con otra capa de patatas y el resto de la salchicha, y termina con una última capa de patatas.
- Vierte por encima la mezcla de nata y huevo, procurando distribuir el líquido de forma uniforme. Espolvorea con el queso rallado.
- Introduce la fuente en el horno precalentado y hornea 30–35 minutos, hasta que la superficie esté dorada y los bordes burbujeen ligeramente. Si el queso se dora demasiado rápido, cubre la fuente de forma holgada con papel de aluminio.
- Al sacar del horno, deja reposar el gratin 10 minutos para que se asiente y sea más fácil de cortar. Sirve bien caliente.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Recalienta las porciones en el horno o en el microondas; si se resecan, cúbrelas con papel de aluminio o añade una cucharada de leche o nata antes de calentar. También puedes congelar porciones individuales y recalentarlas directamente en el horno.