Ensalada turca de tomate, queso y aceitunas con sumac Recipe
Esta ensalada es la respuesta turca a la ensalada griega: muchos tomates, queso salado, aceitunas y sumac ácido en lugar de vinagre. En Turquía, cuencos así de verduras se ponen en la mesa casi en cada comida, junto al pan y el yogur. El ligero toque cítrico del sumac hace que la ensalada sea muy refrescante y combine de maravilla con carnes a la parrilla.
Esta ensalada es la esencia de la mesa turca: tomates jugosos, queso salado, aceitunas y el característico sumac ácido y cítrico en lugar de vinagre. Gracias a ello es claramente refrescante, pero no tan agresivamente ácida como las versiones con vinagre de vino, y el sumac le aporta un toque muy cercano a la cocina de Oriente Próximo. Es una forma estupenda de convertir unos pocos ingredientes sencillos en algo que sabe como en una pequeña taberna turca junto a una parrilla callejera.
Consejos del chef
La clave son los tomates maduros de temporada: los tomates duros de invierno harán que la ensalada quede aguada y sin sabor. Merece la pena cubrir la cebolla con agua fría unos minutos o salarla ligeramente si es muy fuerte, para que no domine el resto de ingredientes. Mezcla la salsa aparte y pruébala antes de añadirla a las verduras, porque la intensidad del sumac varía según la marca y es fácil pasarse de acidez.
Sugerencias de servicio
Sírvela justo después de mezclarla, con pan de pita caliente o pan normal, como acompañamiento fijo de la comida; en mi casa suele ir al lado de muslos de pollo asados al horno. También funciona muy bien como cena ligera entre semana si añades a la ensalada un poco de garbanzos de lata. Para beber, combina con vino rosado seco, agua ligeramente con gas con limón o ayran si quieres mantener el ambiente de cocina turca.
Ingredientes
- tomates - 4 piezas
- pepino - 1 pieza
- cebolla - 0.5 piezas
- queso - 120 g
- aceitunas - 12 piezas
- perejil hojas picadas - 3 cucharadas
- sumac - 1.5 cucharaditas
- aceite - 3 cucharadas
- zumo de limón - 1 cucharada
- sal
- pimienta
Preparación
- Lava los tomates y córtalos en dados grandes o gajos. Lava el pepino, pélalo parcialmente si la piel es muy gruesa y córtalo en medias rodajas.
- Pela la cebolla roja y córtala en plumas muy finas. Si es muy fuerte, cúbrela con agua fría durante 5 minutos y luego escúrrela; quedará más suave.
- Corta el queso en dados o desmenúzalo con los dedos en trozos irregulares. Corta las aceitunas por la mitad o déjalas enteras si son pequeñas.
- Lava el perejil, sécalo bien y pícalo fino.
- En un cuenco pequeño mezcla el aceite, el zumo de limón, el sumac, una pizca de sal y pimienta. Prueba y, si hace falta, añade más zumo de limón o sal.
- Pon en un bol grande los tomates, el pepino, la cebolla, las aceitunas y la mayor parte del perejil. Riega con la salsa de sumac y mezcla con cuidado para no aplastar los tomates.
- Coloca por encima los trozos de queso y espolvorea con el resto del perejil y una pizca de sumac para dar color. Sirve de inmediato, antes de que los tomates suelten demasiado jugo.
Conservación
Las sobras se conservan en la nevera en un recipiente hermético hasta 1 día, aunque los tomates irán soltando jugo. Antes de servir de nuevo, mezcla bien y, si hace falta, añade un poco más de sumac o zumo de limón para reavivar el sabor.