Ensalada española de remolacha asada, naranja y queso de cabra Recipe
En esta ensalada, la dulzura de la remolacha asada se combina con la jugosidad de la naranja y la cremosidad del queso de cabra. En España cada vez se mezclan más los ingredientes tradicionales con ideas modernas, y platos tan coloridos aparecen en los bares de tapas junto a los clásicos. Es una propuesta estupenda para una comida o cena ligera cuando te apetece algo sano pero nada aburrido.
Esta ensalada combina el sabor terroso de la remolacha asada con la dulzura jugosa de la naranja y el carácter cremoso del queso de cabra, justo en la línea de cómo en los bares de tapas españoles se renuevan los ingredientes tradicionales. El contraste de temperaturas (remolacha templada, naranja fría) y de texturas (nueces crujientes, rúcula delicada) hace que cada bocado sea distinto y sorprendentemente complejo.
Consejos del chef
Asa las remolachas hasta que el cuchillo entre en ellas como en mantequilla blanda: si quedan poco hechas estarán duras y dominarán toda la ensalada. Pela bien las naranjas, retirando la parte blanca, que puede aportar un amargor desagradable; el zumo que caiga sobre la tabla añádelo al aliño para que no resulte demasiado pesado por el aceite. Añade la rúcula justo antes de servir para que no se mustie con el calor de la remolacha y el aliño.
Sugerencias de servicio
Sirve esta ensalada como cena ligera con una baguette crujiente y una copa de vino blanco seco, por ejemplo Verdejo o Albariño. Funciona muy bien como plato colorido para compartir en reuniones con amigos: puedes presentarla en una fuente grande para que cada uno se sirva. Para llevarla de comida al trabajo, guarda los ingredientes por separado y mézclalos con el aliño justo antes de comer.
Ingredientes
- remolachas medianas - 3 piezas
- naranja - 2 piezas
- queso de cabra tierno - 100 g
- rúcula - 50 g
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- vinagre balsámico - 1 cucharada
- miel - 1 cucharadita
- nueces groseramente picadas - 30 g
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C. Lava y seca las remolachas, envuelve cada una por separado en papel de aluminio y colócalas en una bandeja.
- Hornea las remolachas durante 40–50 minutos (según su tamaño), hasta que estén tiernas al pincharlas con un cuchillo. Sácalas del horno, desenvuélvelas y deja que se templen ligeramente.
- Cuando las remolachas estén lo bastante frías como para poder manipularlas, pélalas (la piel debería desprenderse con facilidad) y córtalas en rodajas o en dados.
- Pela las naranjas, retirando también la parte blanca, y córtalas en rodajas o gajos, procurando recoger el zumo que suelten.
- En un cuenco pequeño mezcla el aceite de oliva, el vinagre balsámico, la miel, una pizca de sal y pimienta. Si tienes zumo de naranja en la tabla, añádelo al aliño.
- En un plato grande o fuente reparte la rúcula y coloca encima las remolachas y las naranjas. Desmenuza el queso de cabra con los dedos por encima.
- Riega todo con el aliño preparado, espolvorea con las nueces picadas y sirve de inmediato.
Conservación
Si sobra ensalada ya aliñada, guárdala en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 1 día; la rúcula se ablandará, pero el sabor seguirá siendo bueno. Si quieres prepararla para más tarde, guarda por separado las remolachas, la naranja, la rúcula y el aliño, y mézclalos justo antes de comer.