Ensalada de trigo sarraceno con pollo y pepinillo fermentado Recipe
La ensalada de trigo sarraceno con pollo y pepinillo fermentado es la respuesta polaca a las ensaladas contundentes para la comida. Combina cereal, carne, verduras y el sabor característico del pepinillo fermentado. Es perfecta como almuerzo para llevar al trabajo, cena o plato para una fiesta en casa: se puede servir en un cuenco grande y que cada uno se sirva lo que quiera.
La ensalada de trigo sarraceno con pollo y pepinillo fermentado es una combinación muy polaca: trigo sarraceno de sabor intenso, carne suave y el toque ácido de los encurtidos crean un plato saciante pero fresco. Sabe un poco como un “plato principal desmontado”, pero en una versión fácil de meter en un táper. El pepinillo fermentado le da carácter y hace que la ensalada no resulte pesada, aunque sustituye perfectamente a una comida completa.
Consejos del chef
Cuece el trigo sarraceno al dente y déjalo enfriar bien, preferiblemente extendido en un plato: los granos quedarán sueltos y no se convertirán en un bloque compacto. Sazona el pollo generosamente (sal, pimienta, pimentón, ajo) porque, al mezclarlo con el trigo sarraceno, el sabor se suaviza; es mejor que la carne tenga un punto más intenso. Añade los pepinillos fermentados al final y no te excedas con la sal en la ensalada, ya que los encurtidos ya aportan sal.
Sugerencias de servicio
Es un excelente almuerzo para llevar al trabajo: no hace falta calentarlo y, después de unas horas en la nevera, los sabores se integran aún mejor. Para una fiesta en casa, sírvela en un cuenco grande junto a una tabla de embutidos y quesos; también funciona muy bien como acompañamiento para una barbacoa en lugar de la clásica ensalada de patata. Para beber, va bien con compota casera o agua con limón y pepino si buscas algo más ligero.
Ingredientes
- trigo sarraceno crudo, tostado o no tostado (grano seco) - 150 g
- pechuga de pollo - 300 g
- pepinillos fermentados (medianos) - 3 pieza
- pimiento (mediano) - 1 pieza
- maíz dulce en conserva (escurrido) - 0.5 lata
- cebollino - 0.5 manojo
- mayonesa - 3 cucharadas
- yogur (para una salsa más ligera) - 2 cucharadas
- mostaza suave o de tipo sarepska - 1 cucharadita
- aceite (para freír el pollo) - 1 cucharada
- sal (para el trigo sarraceno, el pollo y la salsa)
- pimienta (al gusto)
- pimentón (para sazonar el pollo) - 0.5 cucharaditas
Preparación
- Enjuaga el trigo sarraceno en un colador bajo el grifo. En una olla, lleva a ebullición unos 400 ml de agua con una pizca de sal. Añade el trigo sarraceno, remueve, tapa y cuece a fuego lento de 12 a 15 minutos, hasta que el grano absorba el agua y esté tierno pero no pasado. Deja enfriar, preferiblemente destapado para que se evapore el exceso de humedad.
- Lava la pechuga de pollo, sécala con papel de cocina y córtala en dados de unos 1,5 cm. Espolvorea con sal, pimienta y pimentón dulce.
- Calienta el aceite en una sartén. Añade el pollo y fríe de 7 a 10 minutos a fuego medio, removiendo a menudo, hasta que los trozos estén dorados por fuera y bien hechos por dentro (al cortarlos la carne no debe estar rosada). Deja enfriar.
- Corta los pepinillos fermentados en dados pequeños. Lava el pimiento, retira las semillas y córtalo también en dados.
- Lava el cebollino, sécalo y pícalo fino. Escurre el maíz en un colador.
- En un cuenco grande mezcla el trigo sarraceno frío, el pollo frito, los pepinillos fermentados, el pimiento, el maíz y el cebollino.
- En un bol aparte mezcla la mayonesa, el yogur y la mostaza. Sazona con sal y pimienta, prueba y, si hace falta, ajusta el punto.
- Pasa la salsa al cuenco con la ensalada y mezcla bien para que todos los ingredientes se integren. Mete en la nevera al menos 20–30 minutos para que los sabores se asienten.
Conservación
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 2–3 días. Antes de servir las sobras, remueve bien; si parece un poco seca, añade una cucharada de yogur o mayonesa y vuelve a mezclar.