Ensalada de rúcula, pera y parmesano Recipe
La ligera ensalada italiana de rúcula, pera dulce y lascas de parmesano es un clásico que en Italia suele acompañar a la pizza o la pasta. Es como un pequeño descanso para el estómago: fresca, crujiente y lista en pocos minutos. Ideal como almuerzo rápido o guarnición para la comida.
La ensalada de rúcula, pera y parmesano es una combinación muy italiana de amargor, dulzor y umami salado en un solo bocado. Gracias a las nueces tiene una textura crujiente muy agradable, y las finas lascas de parmesano le dan carácter sin necesidad de un aliño complicado. Es exactamente el tipo de ensalada que en las pizzerías italianas acompaña a la pizza como guarnición ligera pero con personalidad.
Consejos del chef
Lava bien la rúcula y sécala a fondo: las hojas mojadas diluyen el aliño y la ensalada queda aguada. Corta la pera justo antes de servir y, si preparas la ensalada con antelación, rocíala ligeramente con limón para que no se oscurezca. Corta el parmesano en lascas finas con un pelador de verduras en lugar de rallarlo: así tiene un aspecto más "de restaurante" y se reparte mejor por la ensalada.
Sugerencias de servicio
Sirve como acompañamiento de una pizza al horno o de una pasta sencilla con aceite y ajo: equilibra muy bien los platos más pesados y con queso. También funciona como almuerzo rápido para llevar: basta con envasar el aliño por separado y mezclar justo antes de comer en la oficina. Para beber, combina con un vino blanco ligeramente espumoso o simplemente agua con una rodaja de limón y una hoja de menta.
Ingredientes
- rúcula aproximadamente 2 puñados - 60 g
- pera madura pero firme - 1 pieza
- parmesano o otro queso curado duro - 30 g
- nueces o nueces pacanas ligeramente picadas - 25 g
- aceite de oliva - 2 cucharadas
- vinagre - 1 cucharada
- miel o sirope de arce - 1 cucharadita
- sal una pizca
- pimienta negra recién molida al gusto
Preparación
- Lava la rúcula y sécala muy bien, preferiblemente en una centrifugadora para ensalada o sobre papel de cocina.
- Lava la pera, pártela por la mitad, retira el corazón y córtala en láminas finas.
- Corta el parmesano en lascas finas con un pelador de verduras.
- En un cuenco pequeño mezcla el aceite, el vinagre balsámico, la miel, una pizca de sal y pimienta hasta obtener un aliño homogéneo.
- Pon la rúcula en un bol grande, añade las láminas de pera y las nueces picadas. Riega con el aliño y mezcla suavemente con las manos o con una cuchara grande.
- Coloca las lascas de parmesano por encima. Sirve enseguida, antes de que la rúcula se ablande con el aliño.
Conservación
Esta ensalada sabe mejor recién hecha. Si quieres adelantar trabajo, guarda la rúcula lavada y bien seca en un recipiente cerrado en la nevera, el aliño en un tarro aparte y corta la pera justo antes de servir para que no se oscurezca.