Ensalada de arenque con remolacha y manzana Recipe
La ensalada de arenque con remolacha y manzana es un plato colorido que aparece a menudo en las mesas navideñas polacas y en fiestas caseras. Combina el sabor salado del arenque, el dulzor de la remolacha y la frescura de la manzana. Recuerda un poco a la ensalada rusa “arenque bajo abrigo de piel”, pero en una versión más sencilla y menos por capas.
La ensalada de arenque con remolacha y manzana destaca por su color intenso y su interesante combinación de sabores: arenque salado, remolacha dulce, manzana crujiente y pepino fermentado ácido forman una composición muy expresiva. Es un plato profundamente arraigado en la tradición polaca: aparece en las mesas de Nochebuena, en fiestas de Nochevieja y en los santos de la tía. Es una respuesta más ligera y menos “mayonesera” a las ensaladas de fiesta más pesadas.
Consejos del chef
Prueba siempre los arenques antes de preparar la ensalada: si están muy salados, remójalos en agua fría o leche durante 1–2 horas, cambiando el líquido al menos una vez. Es aún mejor asar las remolachas en el horno envueltas en papel de aluminio en lugar de hervirlas: quedarán más dulces y menos aguadas, lo que mejora la textura de toda la ensalada. Añade la manzana y el pepino justo antes de servir para que conserven su crujiente y no suelten demasiado jugo.
Sugerencias de servicio
Sírvela bien fría, en un cuenco de cristal para que se vea el precioso color de la remolacha: queda genial en la mesa navideña junto al carpa de Navidad o al lomo asado. Sabe de maravilla con pan oscuro de masa madre o con pequeños picatostes de ajo. Para reuniones en casa te recomiendo servirla en pequeñas cocottes como raciones individuales, acompañada de un chupito de vodka seco del congelador o de un vino blanco seco.
Ingredientes
- lomos de arenque tipo a la matias (en aceite o salados, remojados) - 300 g
- remolachas (medianas) - 2 pieza
- manzana (ácida, por ejemplo, szara reneta o ligol) - 1 pieza
- cebolla (pequeña) - 1 pieza
- pepino fermentado (mediano) - 1 pieza
- mayonesa - 3 cucharadas
- yogur - 2 cucharadas
- mostaza francesa o suave - 1 cucharadita
- zumo de limón - 1 cucharada
- eneldo o perejil (picados) - 2 cucharadas
- pimienta (al gusto)
Preparación
- Lava bien las remolachas, pero no las peles. Ponlas en una olla, cúbrelas con agua y cuécelas 35–40 minutos desde que el agua hierva, hasta que estén tiernas (el cuchillo debe entrar fácilmente en el centro). Escúrrelas, deja que se enfríen, pélalas y córtalas en dados pequeños.
- Si utilizas arenques salados, enjuágalos bajo el chorro de agua y luego cúbrelos con agua fría o leche y déjalos en remojo 1–2 horas, cambiando el líquido una o dos veces, hasta que estén con el punto de sal que te guste. Después sécalos con papel de cocina.
- Corta los arenques en tiras o en dados de unos 1–1,5 cm.
- Pela la manzana, quítale el corazón y córtala en dados pequeños. Rocía con zumo de limón para que no se oscurezca.
- Corta el pepino fermentado en dados pequeños. Si suelta mucha agua, escúrrelo ligeramente para eliminar el exceso de líquido.
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Si quieres suavizar su sabor, échale agua hirviendo en un colador y luego aclárala con agua fría.
- En un bol mezcla la mayonesa, el yogur y la mostaza. Añade pimienta al gusto.
- En un bol grande pon las remolachas, la manzana, el pepino, la cebolla y el arenque cortados. Añade el eneldo o perejil picado.
- Agrega la salsa de mayonesa y yogur y mezcla con cuidado para no aplastar los ingredientes. Prueba y, si es necesario, ajusta con pimienta o un poco de zumo de limón.
- Guarda la ensalada en la nevera al menos 1 hora para que los sabores se integren.
Conservación
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 1–2 días. Antes de servir las sobras, remueve suavemente; si ha soltado mucho líquido, puedes escurrir un poco la parte superior. No se recomienda congelarla.