Enchiladas de verduras y queso en salsa de tomate Recipe
Estas enchiladas son rollitos de tortilla horneados, rellenos de verduras y queso, cubiertos con una fragante salsa de tomate. En México las enchiladas son un plato típico de comida principal con el que es fácil alimentar a una familia numerosa con una sola bandeja del horno. Esta versión es más ligera, porque en lugar de carne lleva verduras de colores, pero sigue siendo saciante y muy reconfortante.
Enchiladas w Meksyku tradycyjnie nadziewa się mięsem lub serem i polewa różnymi sosami, od łagodnych pomidorowych po ostre chili. Wersje warzywne są popularne w domach, gdzie wykorzystuje się resztki warzyw i sosów z poprzednich dni.
Estas enchiladas combinan un plato horneado y saciante con la ligereza de las verduras y una aromática salsa de tomate casera que, gracias al comino y al pimentón ahumado, huele como en una pequeña taquería mexicana. Las alubias, las verduras y el queso crean un relleno contundente, mientras que la nata cremosa y el cilantro fresco por encima equilibran el picante del chile. Es un plato que demuestra muy bien que la cocina mexicana puede ser sin carne y, aun así, muy reconfortante y completa.
Dlaczego ta wersja działa
- Podsmażenie warzyw tylko do lekkiej jędrności zapobiega papkowatemu farszowi po zapiekaniu.
- Warstwa sosu pod tortillami chroni je przed przypaleniem i wysuszeniem od spodu.
- Wędzona papryka nadaje sosowi głębi smaku bez konieczności używania bulionu.
Consejos del chef
Vigila que las verduras en la sartén se ablanden pero sigan ligeramente firmes; si las fríes demasiado tiempo se convertirán en puré y el relleno quedará aguado. Si las tortillas se rompen al enrollarlas, caliéntalas un poco más o cúbrelas un momento con un paño húmedo para que se vuelvan más flexibles. El queso de la superficie debe dorarse ligeramente por los bordes: ese es el momento ideal para sacar el gratinado, antes de que la salsa se seque en exceso.
Sugerencias de servicio
Sirve con una ensalada sencilla de lechuga romana, maíz y pepino o con un cuenco de guacamole para mojar los bordes de las tortillas. Para beber, va muy bien una limonada casera con lima o una cerveza ligera tipo lager, bien fría. Es un plato perfecto para una comida de sábado tranquila con amigos, cuando quieres poner en la mesa una sola fuente grande y dejar que cada uno se sirva.
Na co uważać
- Jeśli warzywa smażą się za długo, puszczą dużo soku i farsz będzie wodnisty.
- Zbyt chłodne tortille łatwo pękają przy zwijaniu – muszą być wyraźnie ciepłe i elastyczne.
- Nie przesusz sosu na patelni; powinien być gęsty, ale nadal lekko płynny, by dobrze oblał tortille.
Zamienniki
- Fasolę czerwoną możesz zastąpić czarną fasolą, która jest częsta w kuchni meksykańskiej.
- Ser żółty podmień na mieszankę cheddara i mozzarelli dla lepszego ciągnięcia się sera.
- Tortille kukurydziane można zastąpić pszennymi, jeśli wolisz łagodniejszy smak i łatwiejsze zwijanie.
Ingredientes
- tortilla de maíz - 10 pieza
- pimiento - 1 pieza
- calabacín - 1 pieza
- cebolla - 1 pieza
- alubias rojas - 200 g
- queso amarillo rallado - 200 g
- tomates en conserva - 400 g
- ajo - 3 dientes
- guindilla chile - 1 pieza
- comino molido - 1 cucharadita
- pimentón ahumado - 1 cucharadita
- aceite vegetal - 3 cucharadas
- sal - 1 cucharadita
- pimienta negra molida - 0.5 cucharaditas
- nata agria - 100 g
- cilantro fresco - 10 g
Preparación
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Limpia el pimiento de semillas y córtalo en tiras. Corta el calabacín en medias lunas finas. Pica el ajo muy fino.
- Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe de 3 a 5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, sin dorarla.
- Añade el pimiento y el calabacín y fríe otros 5–7 minutos, hasta que las verduras se ablanden pero sigan ligeramente firmes. Incorpora el comino, la mitad del pimentón ahumado, media cucharadita de sal y una pizca de pimienta, y mezcla.
- Escurre las alubias y enjuágalas bajo el grifo, añádelas a la sartén y mezcla. Fríe 2 minutos más, retira del fuego y reserva.
- Prepara la salsa: en una sartén más pequeña calienta 1 cucharada de aceite, añade el ajo picado y la guindilla finamente cortada. Fríe 30–40 segundos, removiendo, hasta que desprendan un aroma intenso, pero sin dejar que el ajo se dore.
- Vierte los tomates de lata, añade el resto del pimentón ahumado, media cucharadita de sal y un poco de pimienta. Cocina a fuego medio durante 10 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente, removiendo de vez en cuando.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta el fondo de una fuente apta para horno con una capa fina de salsa de tomate.
- Calienta brevemente las tortillas en una sartén seca, 20–30 segundos por cada lado, hasta que estén blandas y flexibles. Coloca en cada tortilla una porción de relleno de verduras y un poco de queso rallado, enrolla y coloca los rollitos en la fuente con el cierre hacia abajo.
- Cubre los rollitos con el resto de la salsa de tomate y espolvorea con el queso restante. Mete en el horno precalentado y hornea 15 minutos, hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente por los bordes.
- Saca la fuente del horno y espera 5 minutos para que el plato se temple un poco y sea más fácil de cortar. Sirve con una cucharada de nata agria y cilantro fresco picado por encima.
Conservación
Guarda las enchiladas ya horneadas en la nevera, bien cubiertas, hasta 3 días. Recalienta en el horno o en el microondas hasta que el relleno esté caliente y el queso se vuelva a fundir; añade el cilantro fresco y la nata justo antes de servir.
Suelo preparar estas enchiladas cuando tengo en la nevera verduras “de sobra” después de la compra del fin de semana y quiero alimentar a todo el grupo que ve el partido en el salón con una sola hornada. Siempre hago el doble de cantidad de salsa, porque al día siguiente la uso para una pasta rápida o para una shakshuka.