Enchiladas de ternera y frijoles en salsa de tomate y chile Recipe
Estas enchiladas son rollitos contundentes de tortilla rellenos de ternera y frijoles, horneados en una fragante salsa de tomate con chile y cubiertos con queso fundido. En México, platos como este suelen aparecer en los almuerzos familiares de fin de semana, cuando hay tiempo para sentarse tranquilamente a la mesa. El sabor recuerda a una mezcla entre lasaña y un gratinado de pasta, solo que en lugar de pasta hay tortillas de maíz y un toque más picante.
Las enchiladas de ternera y frijoles combinan carne jugosa, frijoles cremosos y una salsa de tomate con chile picante, creando rollitos horneados en capas que invitan a compartir en la mesa. Las tortillas de maíz aportan un sabor característico, ligeramente a nuez, que no se puede imitar con pasta. Es un plato con ambiente de almuerzo perezoso de fin de semana, cuando puedes tomarte tu tiempo para rellenar las tortillas y gratinarlas bajo una gruesa capa de queso.
Consejos del chef
Dora bien la carne a fuego bastante fuerte hasta que se evapore el exceso de líquido y aparezcan pequeñas zonas tostadas: son las que construyen el sabor profundo del relleno. Si las tortillas tienden a romperse, caliéntalas un poco más y mantenlas tapadas en un paño para que conserven la elasticidad. Reduce la salsa de tomate hasta una consistencia similar a la de la nata espesa: si queda demasiado líquida, se irá al fondo de la fuente y las enchiladas quedarán aguadas.
Sugerencias de servicio
Sírvelas con una cucharada de nata agria, cilantro fresco y cuartos de lima para rociar justo antes de comer. Acompáñalas con un cuenco de ensalada de maíz, cebolla morada y tomate o con una ensalada verde sencilla con aceite de oliva y lima para aportar ligereza. Es un plato perfecto para reuniones nocturnas con juegos de mesa o viendo un partido: cada uno puede coger un rollito caliente directamente de la fuente.
Ingredientes
- tortilla de maíz - 8 pieza
- ternera picada - 400 g
- frijoles rojos - 240 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- tomates troceados (de lata) - 400 g
- caldo de pollo - 150 ml
- chile - 1 pieza
- comino molido - 1 cucharadita
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- queso amarillo rallado - 150 g
- nata agria - 100 g
- aceite vegetal - 2 cucharadas
- cilantro fresco - 2 cucharadas
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños, pica el ajo y corta el chile por la mitad, quítale las semillas (si quieres un sabor más suave) y pícalo fino.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe durante 3–4 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida.
- Añade el ajo y el chile y sofríe 1 minuto más, hasta que empiecen a desprender un aroma intenso, pero sin que se doren.
- Añade la carne picada, desmenuzándola con una espátula, y fríe durante 6–8 minutos, hasta que se vuelva completamente marrón y no queden partes crudas.
- Incorpora el comino, el pimentón dulce, sal y pimienta, mezcla bien y fríe 1 minuto más.
- Añade los frijoles escurridos y enjuagados, mezcla y fríe 2 minutos, luego retira la sartén del fuego.
- En una cazuela aparte vierte 1 cucharada de aceite, calienta a fuego medio, añade los tomates de lata y el caldo. Lleva a ebullición suave.
- Cuece la salsa 10–12 minutos destapada, removiendo cada pocos minutos, hasta que espese ligeramente. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta el fondo de una fuente apta para horno con una capa fina de salsa de tomate.
- Calienta ligeramente las tortillas en una sartén seca, 10–15 segundos por cada lado, hasta que estén flexibles y no se rompan al enrollarlas.
- Coloca una porción del relleno de carne y frijoles sobre cada tortilla, enróllala y colócala en la fuente con el cierre hacia abajo.
- Cubre los rollitos con el resto de la salsa de tomate y espolvorea de manera uniforme con el queso rallado.
- Introduce la fuente en el horno y hornea 15–18 minutos, hasta que el queso se funda por completo y se dore ligeramente en los bordes.
- Saca la fuente del horno, deja reposar 5 minutos y sirve las enchiladas con una cucharada de nata agria y cilantro fresco picado.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consume en 2–3 días. Caliéntalas en el horno tapadas con papel de aluminio o en el microondas hasta que estén bien calientes en el centro.