Empanadillas crujientes de langostinos con wasabi al estilo chino Recipe
Estas pequeñas empanadillas son un éxito asegurado en cualquier fiesta al estilo dim sum: pequeñas, pero llenas de sabor. Las clásicas empanadillas chinas de langostinos reciben un guiño japonés gracias al delicado toque de wasabi en el relleno. En China, aperitivos similares se sirven en cestitas al vapor, pero aquí las doramos en la sartén para que queden bien crujientes, perfectas para una reunión en casa en lugar de patatas fritas.
Las empanadillas crujientes de langostinos con wasabi combinan el dim sum chino con un ligero toque picante de inspiración japonesa. El relleno delicado de langostinos y carne es fresco, elástico y aromático, y la envoltura dorada y crujiente aporta un contraste de texturas muy agradable. Es un aperitivo que desaparece del plato más rápido que las patatas fritas o los palitos salados de toda la vida.
Consejos del chef
Lo más importante es que el relleno sea pegajoso pero no acuoso; si los langostinos sueltan demasiado jugo, añade un poco más de fécula de patata. Agrega el wasabi poco a poco y ve probando, porque al cocinarse su picor se suaviza, pero aun así es fácil pasarse. Fríe las empanadillas a fuego medio: si el fuego está demasiado fuerte, la masa se quemará antes de que el interior se haga, y si está demasiado bajo, absorberán demasiado aceite.
Sugerencias de servicio
Sírvelas justo después de freírlas, aún calientes, con una salsa sencilla de salsa de soja, vinagre de arroz y unas gotas de aceite de sésamo. Combinan muy bien con una cerveza ligera, un prosecco seco o un té helado casero con limón si prefieres algo sin alcohol. Son el aperitivo ideal para una noche de sushi con amigos, una fiesta de Nochevieja en casa o un maratón de películas cuando quieres sorprender a tus invitados.
Ingredientes
- langostinos crudos (pueden ser congelados, bien descongelados y secos) - 250 g
- carne de pollo picada (mejor del muslo, no de la pechuga) - 150 g
- parte blanca de cebolleta o puerro (finamente picada) - 30 g
- jengibre fresco (rallado) - 10 g
- salsa de soja - 1.5 cucharadas
- aceite de sésamo (opcional, para dar aroma) - 1 cucharadita
- pasta de wasabi (o un poco de rábano picante rallado como sustituto más suave) - 0.5 cucharaditas
- clara de huevo (para ligar el relleno) - 1 pieza
- fécula de patata o de maíz - 1 cucharada
- obleas cuadradas o redondas para empanadillas (won ton) (se pueden sustituir por masa de empanadillas muy finamente estirada) - 30 pieza
- aceite (la cantidad suficiente para cubrir el fondo de la sartén con una capa fina)
- agua (para sellar las empanadillas)
Preparación
- Pica los langostinos muy finamente con un cuchillo hasta obtener una masa pegajosa con pequeños trocitos.
- En un bol pon los langostinos picados, la carne de pollo picada, la cebolleta o el puerro picado, el jengibre rallado, la salsa de soja, el aceite de sésamo, la pasta de wasabi, la clara de huevo y la fécula.
- Amasa el relleno con una cuchara o con la mano durante 2–3 minutos, hasta que se vuelva pegajoso y homogéneo. Gracias a esto las empanadillas quedarán elásticas. Si es necesario, sazona con una pizca de sal (teniendo en cuenta que la salsa de soja es salada).
- Cubre el relleno y déjalo reposar 10 minutos en la nevera para que los sabores se integren.
- Prepara un cuenco pequeño con agua. Coloca aproximadamente 1 cucharadita de relleno en cada oblea de masa. Humedece los bordes de la masa con el dedo mojado en agua.
- Dobla la oblea por la mitad y presiona bien los bordes, expulsando el aire del interior. Puedes hacer un repulgue decorativo plegando ligeramente el borde en varios puntos, pero no es necesario; lo importante es que la empanadilla quede bien sellada.
- Coloca las empanadillas formadas en un plato espolvoreado con un poco de harina o fécula para que no se peguen.
- Calienta una capa fina de aceite en una sartén grande a fuego medio. Coloca las empanadillas con la parte plana hacia abajo, sin apretarlas demasiado entre sí.
- Fríe durante 2–3 minutos, hasta que la base esté dorada y crujiente. Luego vierte en la sartén unos 100 ml de agua (cuidado, salpica), tapa y cocina al vapor 5–6 minutos a fuego medio, hasta que el agua casi se evapore y el relleno quede bien hecho.
- Retira la tapa y fríe 1–2 minutos más para que la base vuelva a quedar crujiente. Sirve de inmediato, preferiblemente con salsa de soja mezclada con un poco de vinagre de arroz.
Conservación
Las empanadillas fritas saben mejor recién hechas. Si te sobran, guárdalas en un recipiente hermético en la nevera y recaliéntalas en una sartén seca o en el horno para que recuperen algo de su textura crujiente. Las empanadillas crudas se pueden congelar en una bandeja en una sola capa y luego pasar a una bolsa; fríelas directamente congeladas, alargando ligeramente el tiempo de cocción al vapor en la sartén.