Empanadillas chinas de cerdo al vapor con base crujiente Recipe
Estas empanadillas al estilo potstickers se doran primero por la base hasta que queda crujiente y luego se añaden agua y se cuecen tapadas al vapor. En China se comen a menudo en reuniones familiares y fiestas, porque es fácil formarlas entre todos alrededor de la mesa. Saben un poco a mezcla de pierogi ruskie y uszka polacos, pero con un marcado aroma a ajo y jengibre.
Estas empanadillas combinan una masa delicada y elástica con un relleno jugoso de cerdo y col, y el contraste entre la parte superior tierna y la base muy dorada y crujiente. El ajo, el jengibre y la salsa de soja les dan un aroma intenso y sabroso que recuerda a las fiestas y celebraciones chinas alrededor de una gran mesa compartida. Es un plato en el que el proceso de formar las empanadillas es casi tan importante como comerlas: cada persona puede crear su empanadilla "perfecta".
Consejos del chef
Amasa la masa más tiempo de lo que te pida la intuición: debe quedar lisa y elástica, sin grietas, para que las empanadillas no se abran durante la cocción al vapor. Al dorarlas, no las muevas demasiado pronto: espera a que la base esté claramente dorada y crujiente antes de añadir el agua. Procura no rellenarlas en exceso: las empanadillas demasiado llenas se rompen con facilidad y pierden todo el jugo en la sartén.
Sugerencias de servicio
Sírvelas directamente de la sartén, con cuencos de salsa de soja con vinagre de arroz y un poco de aceite de chile para mojar. Les va muy bien un té verde jazmín o una cerveza de arroz ligera si planeas una reunión nocturna. Es un plato ideal para cenas compartidas entre amigos en las que cada uno aporta su salsa o acompañamiento favorito.
Ingredientes
- harina de trigo tipo 450–550 - 300 g
- agua caliente no hirviendo, pero muy caliente - 180 ml
- sal - 0.5 cucharaditas
- carne de cerdo picada mejor de paleta o aguja - 300 g
- col china muy picada - 150 g
- cebolleta picada - 3 pieza
- ajo picado fino o rallado - 2 dientes
- jengibre fresco rallado - 1 cucharada
- salsa de soja - 2 cucharadas
- aceite de sésamo se puede omitir - 1 cucharadita
- aceite neutro - 2 cucharadas
- agua para estofar las empanadillas - 150 ml
- vinagre de arroz para la salsa, se puede sustituir por vinagre de manzana - 2 cucharadas
- azúcar para la salsa - 0.5 cucharaditas
Preparación
- Pon la harina y la sal en un bol, vierte el agua caliente y mezcla con una cuchara hasta obtener una masa grumosa. Pásala a la encimera y amasa 5–7 minutos, hasta que esté lisa y elástica. Cubre con un paño húmedo y deja reposar 20 minutos.
- Pica la col china muy fina, sala con una pizca de sal, mezcla y deja reposar 5 minutos. Después exprímela con las manos para eliminar el exceso de agua.
- Pon en un bol la carne picada, la col bien escurrida, la cebolleta picada, el ajo, el jengibre rallado, la salsa de soja y el aceite de sésamo. Mezcla y amasa con la mano 2–3 minutos, hasta que el relleno quede pegajoso y homogéneo.
- Divide la masa en 3 partes. Forma con cada una un rulo y córtalo en trocitos del tamaño de una nuez. Aplana cada trocito con la mano y estíralo con un rodillo hasta obtener un disco fino de unos 8 cm de diámetro.
- Coloca 1 cucharadita de relleno en el centro de cada disco. Dobla la masa por la mitad y sella bien los bordes, haciendo un repulgue o simplemente presionando con fuerza con los dedos para que el relleno no se salga.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén grande con tapa a fuego medio. Coloca las empanadillas con la base plana hacia abajo, sin que se toquen. Fríelas 2–3 minutos, hasta que la base esté dorada y crujiente.
- Vierte en la sartén unos 75 ml de agua (debe llegar a una altura de unos 0,5 cm), tapa y cocina 6–8 minutos a fuego medio, hasta que el agua casi se evapore y las empanadillas estén cocidas por dentro.
- Destapa y fríe 1–2 minutos más para que la base vuelva a quedar bien crujiente. Repite con la segunda tanda de empanadillas usando el resto del aceite y del agua.
- En un cuenco pequeño mezcla la salsa de soja, el vinagre de arroz y el azúcar hasta que el azúcar se disuelva. Sirve las empanadillas bien calientes, con la base crujiente hacia arriba, acompañadas de la salsa para mojar.
Conservación
Guarda las empanadillas ya cocinadas en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntalas en una sartén con un poco de aceite y unas gotas de agua, tapadas, para recuperar la base crujiente y el interior jugoso.