Crostata de ricotta y limón Recipe
La crostata es una tarta italiana que a menudo se sirve con el café de la tarde. Esta versión tiene una base quebrada delicada y un relleno ligero de ricotta con limón. Es algo entre una tarta de queso y una tarta clásica: ideal cuando quieres preparar un postre vistoso pero que no sea excesivamente dulce.
Esta crostata combina la base quebrada al estilo italiano con una crema ligera de ricotta y limón que recuerda a la vez a una tarta de queso y a una tarta clásica. Tiene un marcado toque cítrico pero no es excesivamente dulce, por lo que encaja perfectamente con la costumbre italiana del postre "para el café" y no de un pastel pesado para una sola ocasión a la semana.
Consejos del chef
La mantequilla para la masa quebrada debe estar fría, y la masa, una vez amasada, conviene enfriarla al menos 30 minutos en la nevera para que mantenga bien la forma y no se deslice por el molde. Es buena idea escurrir la ricotta previamente en un colador para que el relleno no quede aguado y no ablande la base. Hornea hasta que los bordes estén dorados y el centro solo ligeramente cuajado: al enfriarse se asentará un poco más.
Sugerencias de servicio
Sirve a temperatura ambiente, ligeramente espolvoreada con azúcar glas, con una taza de espresso o un café fuerte de cafetera italiana. Es perfecta para una tarde de domingo tranquila cuando alguien se pasa "solo a tomar un café" y quieres ofrecer algo casero pero no demasiado pesado. En verano puedes añadir por encima frambuesas o arándanos frescos que realzarán el sabor a limón.
Ingredientes
- harina tipo 450–550 - 250 g
- mantequilla fría, de la nevera - 125 g
- azúcar glas - 80 g
- huevo para la masa - 1 pieza
- yema de huevo para la masa - 1 pieza
- ricotta - 500 g
- azúcar para el relleno - 90 g
- limones sin encerar piel y zumo - 2 pieza
- harina de patata - 1.5 cucharadas
- huevos para el relleno - 2 pieza
- azúcar opcional - 1 cucharada
Preparación
- Prepara la masa quebrada: pon en un bol la harina y el azúcar glas. Añade la mantequilla fría cortada en cubitos. Deshaz con los dedos o pica con un cuchillo hasta obtener migas finas que recuerden a arena húmeda.
- Añade el huevo y la yema. Amasa rápidamente hasta formar una bola; si está muy seca, añade 1 cucharada de agua fría. Forma un disco aplanado, envuélvelo en film y mételo en la nevera durante 30 minutos.
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con mantequilla un molde para tarta de unos 24 cm de diámetro.
- Estira la masa fría entre dos hojas de papel de horno hasta obtener un círculo un poco más grande que el molde. Pásala al molde, presionando bien el fondo y los bordes. Recorta el exceso de masa de los bordes. Con los restos puedes hacer tiras finas para colocar por encima.
- Pincha densamente el fondo de la masa con un tenedor. Cubre con papel de horno, rellena con legumbres secas o arroz y hornea 12 minutos. Luego retira el papel con el peso y hornea 5 minutos más, hasta que la masa se dore ligeramente.
- Mientras tanto, prepara el relleno: pon la ricotta en un bol, añade el azúcar, la harina de patata, la piel rallada de 2 limones y unas 3 cucharadas de zumo. Añade 2 huevos.
- Bate brevemente con batidora o mezcla enérgicamente con unas varillas hasta obtener una masa lisa y homogénea.
- Vierte la mezcla de ricotta sobre la base precocida. Si te sobra masa, coloca por encima tiras finas formando un enrejado.
- Introduce la tarta en el horno y hornea 25–30 minutos, hasta que el relleno cuaje y se dore ligeramente en los bordes. El centro puede temblar un poco al mover el molde, pero no debe estar líquido.
- Saca la crostata del horno y deja que se enfríe por completo. Antes de servir, puedes espolvorear la superficie con azúcar glas.
Conservación
Guarda los restos de crostata en la nevera, preferiblemente tapada de forma ligera, y consúmelos en 2–3 días. Sírvela a temperatura ambiente para que la base no esté demasiado dura y el relleno recupere su textura cremosa.