Crepes coreanos con kimchi y gambas Recipe
Es una versión de los crepes de kimchi enriquecida con jugosas gambas, ideal para una noche de picoteo o una comida perezosa de fin de semana. El sabor recuerda a una mezcla entre tortita de patata con relleno de marisco y col picante. Servidos con una sencilla salsa de soja y vinagre desaparecen del plato más rápido de lo que tardas en freír la siguiente tanda.
Estos crepes coreanos con kimchi y gambas combinan bordes crujientes con jugosos trozos de marisco y el aroma picante y ácido de la col fermentada. Gracias al jugo de kimchi añadido, la masa tiene un sabor profundo y muy umami que contrasta de maravilla con la salsa sencilla y picante para mojar. Es el ambiente de street food de Seúl trasladado a tu sartén de casa.
Consejos del chef
Lo fundamental es escurrir bien el kimchi y las gambas: si hay demasiado líquido en la masa, los crepes se cocerán en lugar de freírse y no quedarán crujientes. La masa debe tener la consistencia de una masa de crepes algo líquida; si después del primer crepe ves que queda demasiado gruesa, añade 1–2 cucharadas de agua. Fríe a fuego medio, no al máximo: el color dorado y la textura crujiente aparecen tras unos minutos, sin que el kimchi llegue a quemarse.
Sugerencias de servicio
Están en su mejor momento recién hechos, cortados en triángulos y servidos en una tabla grande, como aperitivo para compartir durante una maratón de series o una noche de juegos de mesa. Combinan muy bien con cerveza ligera, makgeolli frío (licor de arroz coreano) o simplemente agua con gas bien fría con lima. Puedes añadir al centro de la mesa un bol de arroz cocido y una ensalada coreana de pepino si quieres convertirlos en una comida completa.
Ingredientes
- kimchi - 200 g
- gambas - 200 g
- harina de trigo - 120 g
- fécula de patata - 20 g
- agua - 220 ml
- huevo - 1 pieza
- cebolla de verdeo (cebolleta) - 3 piezas
- aceite - 40 ml
- salsa de soja - 30 ml
- vinagre de arroz - 15 ml
- aceite de sésamo - 5 ml
- gochugaru (copos de chile coreano) - 3 g
Preparación
- Escurre ligeramente el kimchi para eliminar el exceso de líquido sobre un bol, reservando el jugo. Corta la col en trozos más pequeños de unos 1–2 cm.
- Enjuaga las gambas, sécalas con papel de cocina y córtalas en 2–3 trozos para que se repartan mejor en la masa.
- Corta la cebolleta en rodajas finas, incluida la parte verde.
- En un bol mezcla la harina de trigo, la fécula de patata y una pizca de sal. Añade el huevo, el agua y 2–3 cucharadas del jugo de kimchi reservado y bate con varillas hasta obtener una masa lisa y bastante líquida, similar a la de crepes.
- Añade a la masa el kimchi troceado, las gambas y la mayor parte de la cebolleta (reserva un poco para espolvorear). Mezcla suavemente para repartir los ingredientes de forma uniforme.
- Calienta 1–2 cucharadas de aceite en una sartén grande a fuego medio. Vierte una porción de masa formando una tortita de unos 18–20 cm de diámetro. Extiende la masa con una cuchara para que quede lo más uniforme posible.
- Fríe la tortita 3–4 minutos hasta que la base esté dorada y crujiente y los bordes ligeramente tostados. Dale la vuelta con cuidado usando una espátula ancha y fríe otros 2–3 minutos. Si es necesario, baja un poco el fuego para que no se queme.
- Fríe el resto de las tortitas del mismo modo, añadiendo un poco de aceite a la sartén cada vez. Ve dejándolas en un plato cubierto con papel de cocina.
- En un cuenco pequeño mezcla la salsa de soja, el vinagre de arroz, el aceite de sésamo y el gochugaru. Prueba y, si hace falta, añade un poco de agua si la salsa está demasiado salada.
- Corta las tortitas con un cuchillo o unas tijeras de cocina en triángulos o tiras, espolvorea con el resto de la cebolleta y sirve con la salsa para mojar.
Conservación
Guarda las tortitas sobrantes en la nevera, bien tapadas, y recaliéntalas en una sartén ligeramente engrasada para recuperar la textura crujiente. Es mejor consumirlas en 1–2 días.