Costillas de cerdo coreanas guisadas en salsa de soja y jengibre Recipe
Costillas tiernas que se desprenden del hueso en una salsa espesa, ligeramente dulce, de soja y jengibre: un plato que en Corea suele aparecer en reuniones familiares y en la mesa festiva. El sabor recuerda un poco a las costillas en salsa de la cocina polaca, pero en lugar de mejorana y pimienta aquí mandan el jengibre, el ajo y el sésamo. Es una forma estupenda de alimentar a toda la familia con una sola cazuela y tener la salsa lista para acompañar el arroz.
To uproszczona, domowa wersja koreańskich duszonych żeberek, inspirowana daniami typu galbi-jjim, ale z użyciem łatwo dostępnych składników i bez konieczności długiej wstępnej obróbki.
Reúne técnicas sencillas con sabores intensos: la marinada de soja, jengibre y ajo transforma unas costillas corrientes en un plato festivo. Se prepara en una sola cazuela y la salsa resultante es perfecta para mezclar con arroz.
Dlaczego ta wersja działa
- Obsmażanie żeberek przed duszeniem buduje głęboki smak i karmelizuje marynatę.
- Długie, łagodne duszenie sprawia, że mięso odchodzi od kości bez wysychania.
- Gochujang dodaje pikantności i lekkiej słodyczy bez użycia wielu przypraw.
- Cebula duszona w sosie naturalnie go zagęszcza i zaokrągla smak.
Consejos del chef
Dora bien las costillas al principio: ese paso añade profundidad de sabor a la salsa. Si tienes tiempo, marina la carne desde la noche anterior para que quede aún más aromática y tierna.
Sugerencias de servicio
Sirve con arroz blanco al vapor, kimchi y una ensalada rápida de pepino con vinagre de arroz. También combina muy bien con hojas de lechuga para envolver trozos de carne y arroz al estilo coreano.
Na co uważać
- Nie wkładaj żeberek na zimną patelnię – olej musi być wyraźnie rozgrzany, inaczej mięso puści sok.
- Jeśli sos redukuje się zbyt szybko i przywiera do dna, zmniejsz ogień i dolej trochę wody.
- Nie przesadź z dodatkowym soleniem – sos sojowy i tak jest bardzo słony.
- Pod koniec redukcji mieszaj częściej – gęsty sos łatwo przypalić na środku garnka.
Zamienniki
- Mirin możesz zastąpić wytrawnym winem białym z 1 łyżeczką cukru.
- Pasta gochujang może być wymieniona na ostrą pastę chili z odrobiną miodu.
- Żeberka wieprzowe można zastąpić wołowymi, wydłużając duszenie o około 20 minut.
Ingredientes
- costillas de cerdo - 1 kg
- cebolla - 2 piezas
- ajo - 5 dientes
- jengibre - 3 cm
- salsa de soja - 80 ml
- azúcar - 2 cucharadas
- vino de arroz mirin - 3 cucharadas
- aceite - 2 cucharadas
- agua - 400 ml
- aceite de sésamo - 1 cucharada
- semillas de sésamo - 1 cucharada
- cebollino - 3 cucharadas
- pimienta - 0.25 cucharaditas
- pasta gochujang - 1 cucharada
Preparación
- Corta las costillas entre los huesos en trozos individuales, enjuágalas bajo agua fría y sécalas con papel de cocina.
- Pela las cebollas y córtalas en plumas gruesas. Pela el ajo y pícalo muy fino. Pela el jengibre con una cucharilla y rállalo fino.
- En un bol grande mezcla la salsa de soja, el azúcar, el mirin, el jengibre rallado, el ajo, la pasta gochujang y la pimienta. Añade las costillas, cúbrelas bien con la marinada y deja reposar al menos 20 minutos (si tienes tiempo, 2 horas en la nevera).
- Calienta el aceite en una cazuela ancha o sartén honda a fuego medio-alto. Coloca las costillas en una sola capa (sin la marinada) y dóralas 5–7 minutos, hasta que se doren ligeramente por ambos lados.
- Añade la cebolla a la cazuela y sofríe junto con las costillas unos 3–4 minutos, removiendo, hasta que la cebolla se ablande.
- Vierte en la cazuela la marinada restante y el agua. Lleva a ebullición, baja el fuego al mínimo, tapa y guisa durante 60 minutos. Remueve cada 15 minutos y, si hace falta, añade un poco de agua para que la carne no se pegue.
- Pasada una hora, destapa la cazuela y cocina otros 20–30 minutos a fuego medio, hasta que la salsa espese claramente y la carne esté muy tierna: al pinchar con un tenedor, debe entrar sin resistencia.
- Al final añade el aceite de sésamo, mezcla y prueba la salsa. Si es necesario, ajusta con un poco más de azúcar o salsa de soja.
- Sirve las costillas bien calientes, espolvoreadas con sésamo tostado y cebollino picado, preferiblemente con arroz caliente y una ensalada sencilla.
Conservación
Guarda las costillas con la salsa en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Al recalentarlas a fuego suave, añade un poco de agua si la salsa está muy espesa y remueve hasta que vuelva a tener una consistencia cremosa.
Este plato se ha convertido en una de mis formas favoritas de preparar costillas para reuniones familiares: es contundente, aromático y casi siempre hay quien repite para mojar más arroz en la salsa.