Cazuela de desayuno con panecillos, huevo y verduras Recipe
Esta cazuela de desayuno con panecillos, huevo y verduras es la forma perfecta de afrontar una mañana de fin de semana perezosa, cuando en lugar de hacer bocadillos prefieres meter todo al horno y esperar. Recuerda un poco al pain perdu francés, pero en versión salada y más "tipo bocadillo". Es ideal para aprovechar el pan del día anterior, que pide a gritos una segunda vida.
Esta cazuela de desayuno transforma unos simples panecillos y huevos en una especie de "tostada francesa" salada al horno, llena de verduras y queso fundido. Es perfecta para rescatar el pan del día anterior, que en la mezcla de huevo y leche se convierte en una base suave y ligeramente esponjosa. Gracias al pimiento de colores y a los tomates, parece un desayuno de cafetería, aunque se prepara con lo que suele quedar olvidado en la panera.
Consejos del chef
Asegúrate de que los dados de pan se empapen realmente bien en la mezcla de huevo; si el pan está muy seco, puedes añadir 2–3 cucharadas más de leche y esperar un momento. No hornees demasiado tiempo, porque los huevos se resecarán y la cazuela quedará gomosa; el centro debe estar cuajado pero aún delicado. Si la haces con panecillos muy frescos, es buena idea secarlos ligeramente en el horno unos minutos antes para que no se conviertan en una papilla demasiado blanda.
Sugerencias de servicio
Sírvela inmediatamente después de sacarla del horno, con una cucharada de yogur natural o de nata espesa y pepino fresco. A este desayuno le va de maravilla un café fuerte con leche o una jarra de té, especialmente en una perezosa mañana de sábado. También es una buena solución para un desayuno tardío en grupo después de un turno de noche o de una fiesta: mezclas todo en una sola fuente y el horno hace el resto.
Ingredientes
- panecillo de trigo pueden ser del día anterior - 3 piezas
- huevo tamaño M - 4 piezas
- leche - 200 ml
- pimiento rojo o amarillo - 1 pieza
- tomates cherry - 100 g
- cebollino picado - 2 cucharadas
- queso amarillo rallado - 80 g
- mantequilla para engrasar la fuente - 10 g
- sal para la mezcla de huevo - 0.75 cucharaditas
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Unta con mantequilla una fuente apta para horno de unos 1,5 litros de capacidad.
- Corta los panecillos en dados de unos 2 cm de lado. Si están muy frescos y blandos, puedes dejarlos unos minutos sobre la tabla para que se sequen ligeramente.
- Lava el pimiento, retira las semillas y córtalo en dados pequeños. Lava los tomates cherry y córtalos por la mitad.
- En un bol grande bate los huevos con la leche, añade la sal y la pimienta. Mezcla con un tenedor o varilla hasta obtener una masa homogénea.
- Añade al bol los panecillos cortados, el pimiento, la mitad del cebollino y la mitad del queso rallado. Mezcla con cuidado para que los trozos de pan se empapen bien de la mezcla de huevo.
- Pasa todo a la fuente preparada y alisa la superficie. Coloca las mitades de tomate por encima, con el corte hacia arriba.
- Espolvorea la cazuela con el resto del queso.
- Introduce la fuente en el horno precalentado y hornea 20–25 minutos, hasta que la mezcla de huevo cuaje (el centro no debe estar líquido) y el queso de la superficie se derrita y se dore ligeramente.
- Al sacar la cazuela del horno, déjala reposar 5 minutos. Espolvorea con el resto del cebollino y sirve caliente.
Conservación
Guarda los restos en la nevera, bien tapados, hasta 1–2 días. Recalienta en el horno o en el microondas; si se reseca, añade una cucharada de leche o un poco de mantequilla por encima antes de calentar.