Cazuela de pan con salchicha y pepinillo en conserva Recipe
Esta cazuela es la salvación para ese pan que se queda en la panera y el trozo de salchicha que lleva días en la nevera. Sabe como una combinación de bocadillo de salchicha y pepinillo en conserva, pero caliente y con queso. Es perfecta como cena caliente después de volver tarde a casa o como picoteo para ver un partido.
Esta cazuela transforma ingredientes corrientes de la nevera —pan duro, un trozo de salchicha y pepinillos en conserva— en un plato horneado saciante y crujiente. Sabe como tu bocadillo favorito de salchicha, pero en versión caliente, con queso fundido y una suave mezcla de huevo. Es un plato muy "polaco" en espíritu, de cocina de aprovechamiento, que permite no tirar el pan y al mismo tiempo alimentar a varias personas hambrientas.
Consejos del chef
Asegúrate de que cada trozo de pan se haya empapado bien en la mezcla de huevo: si después de 5 minutos ves dados secos, añade un poco más de leche y vuelve a mezclar. Elige una salchicha que se dore bien (por ejemplo, śląska o podwawelska) y que no sea demasiado grasa, para que la cazuela no quede nadando en grasa. Hornea hasta que el centro deje de moverse al agitar la fuente: si la mezcla de huevo está poco hecha, quedará aguada y será difícil cortarla en cuadrados bonitos.
Sugerencias de servicio
Sirve con una ensalada sencilla de tomate y cebolla o con un bol de chucrut para equilibrar la grasa de la salchicha y el queso. Para ver el partido combina de maravilla con una jarra de cerveza, y para una cena tardía va muy bien con un té caliente con limón. También es perfecta como tentempié nocturno después de una fiesta: casi siempre tienes los ingredientes en casa y se prepara en un momento.
Ingredientes
- pan de trigo puede estar duro - 6 rebanadas
- salchicha por ejemplo, tipo śląska o podwawelska - 200 g
- pepinillo en conserva medianos - 3 pieza
- queso amarillo rallado - 150 g
- huevo - 3 pieza
- leche - 200 ml
- mostaza suave o fuerte - 1 cucharada
- aceite para el molde - 1 cucharada
- pimienta negra al gusto
- sal al gusto, con cuidado porque la salchicha y el queso ya son salados
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta la fuente para horno con aceite.
- Corta las rebanadas de pan en dados de unos 2 cm de lado y ponlos en un bol grande.
- Corta la salchicha en medias rodajas o en dados. Corta los pepinillos en rodajas finas.
- Añade la salchicha y los pepinillos al pan, incorpora la mitad del queso rallado y mezcla con cuidado para que los ingredientes se repartan bien.
- En otro bol bate los huevos con la leche, la mostaza, la pimienta y una pizca de sal. Mezcla hasta obtener una masa homogénea.
- Vierte la mezcla de huevo y leche sobre el pan con los añadidos, mezcla bien para que cada trozo de pan se empape con el líquido. Deja reposar 5 minutos.
- Pasa todo a la fuente para horno, presiona ligeramente con una cuchara para igualar la superficie. Espolvorea con el resto del queso.
- Hornea 18–20 minutos, hasta que la superficie esté dorada y la mezcla de huevo en el centro esté claramente cuajada (al mover la fuente no debe moverse como un líquido).
- Después de sacar del horno, deja reposar la cazuela 5 minutos y luego córtala en cuadrados y sirve.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera, bien tapadas, hasta 2 días. Recalienta en el horno para recuperar la textura crujiente de la parte superior o en el microondas si buscas rapidez.