Cantucci – galletas italianas de almendra para el café Recipe
Los cantucci son crujientes biscotti toscanos, horneados dos veces y llenos de almendras. Tradicionalmente los italianos los mojan en vino dulce, pero también combinan de maravilla con café o té. Son las galletas perfectas para guardar en lata: se conservan frescas mucho tiempo y son un regalo casero estupendo.
Los cantucci son la esencia de la tradición toscana: galletas duras, horneadas dos veces, que se ablandan solo al sumergirlas en café o vino. Las almendras crujientes y su sabor sencillo, a huevo y azúcar, hacen que estas galletas sean adictivamente crujientes y se mantengan frescas mucho tiempo. Es un dulce que soporta muy bien el almacenamiento y los viajes, por eso desde hace años reina en latas y tarros de regalo.
Consejos del chef
Después del primer horneado, deja que los rulos de masa se templen un poco, pero córtalos aún calientes: así obtendrás rebanadas uniformes y bonitas que no se desmigajan. Para el segundo horneado, baja un poco la temperatura y vigila que los cantucci solo se sequen y se doren ligeramente, sin quemarse por los bordes. No hace falta picar las almendras: los frutos secos enteros dan un mejor efecto visual y una textura más agradable al morder.
Sugerencias de servicio
Sirve los cantucci con el café de la tarde cuando alguien se pasa “un momento” y no hay tiempo para cortar tarta: un plato de estas galletas siempre salva la situación. Si quieres acercarte al original italiano, sírvelos después de la cena con una copa de vino dulce, por ejemplo Vin Santo u otro vino de licor. También son un regalo comestible fantástico: mételos en un tarro de cristal, añade una cinta y una etiqueta con el nombre escrito a mano.
Ingredientes
- harina - 250 g
- azúcar - 150 g
- almendras enteras pueden ser con piel; se pueden sustituir por avellanas - 150 g
- huevos más 1 yema para pincelar - 2 piezas
- levadura en polvo - 1 cucharadita
- piel rallada de naranja mejor de naranja sin encerar; lava bien la naranja antes de rallar la piel - 1 cucharadita
- extracto de vainilla o azúcar avainillado - 1 cucharadita
- pizca de sal - 1 pizca
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja de horno con papel de hornear.
- En un bol grande mezcla la harina, la levadura en polvo, el azúcar, la piel de naranja rallada, el extracto de vainilla y una pizca de sal.
- Añade las almendras enteras y mezcla para que se recubran con la harina.
- En un cuenco aparte bate 2 huevos. Viértelos sobre los ingredientes secos y amasa con la mano o con una cuchara hasta obtener una masa compacta y ligeramente pegajosa. Si está muy seca y no se une, añade 1–2 cucharadas de agua.
- Divide la masa en dos partes. Con cada una forma un rulo de unos 25 cm de largo y 4–5 cm de ancho. Colócalos en la bandeja, dejando espacio entre ellos porque crecerán un poco.
- Bate la yema con 1 cucharada de agua y pincela la superficie de los rulos.
- Hornea 20–22 minutos, hasta que los rulos se doren ligeramente y estén elásticos al tacto.
- Saca la bandeja del horno y deja reposar 10 minutos para que la masa se temple un poco pero siga caliente.
- Pasa los rulos a una tabla y córtalos en diagonal con un cuchillo afilado en rebanadas de aproximadamente 1–1,5 cm de grosor.
- Coloca las rebanadas tumbadas en la bandeja y hornéalas de nuevo 10–12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén secas y crujientes.
- Deja enfriar completamente sobre una rejilla. Las galletas se endurecerán un poco más al enfriarse: deben quedar así, perfectas para mojar.
Conservación
Guarda los cantucci en una lata o tarro hermético a temperatura ambiente; se conservan crujientes durante varias semanas. Mantén el recipiente bien cerrado para que no absorban humedad del ambiente.