Bruschetta con habas cremosas y menta Recipe
Esta bruschetta es la versión primaveral y veraniega de la clásica tosta italiana: en lugar de tomate, sobre el pan crujiente se sirve una crema de habas con menta y limón. En Italia estos pequeños bocados se presentan como entrante antes de la comida, un poco como nuestros canapés de fiesta, solo que con más aceite de oliva y sol.
La bruschetta con habas cremosas y menta es una versión más fresca y verde de las tostas italianas, ideal para cuando los mercados se llenan de verduras de temporada. La combinación de habas saladas, limón y menta refrescante da la sensación de un auténtico aperitivo mediterráneo, aunque los ingredientes nos resulten muy familiares. El pan crujiente empapado en aceite contrasta con las habas ligeramente trituradas y cremosas, creando un entrante sencillo pero con un sabor muy refinado.
Consejos del chef
Cuece las habas solo hasta que estén tiernas, sin pasarte: después de escurrir, enfríalas con agua fría para detener la cocción y conservar su color verde intenso. Si las habas tienen la piel dura, pélalas sí o sí: es laborioso, pero la diferencia en la cremosidad de la pasta es enorme. Tuesta el pan en una sartén bien caliente o en el horno y, nada más sacarlo, frótalo con el diente de ajo partido: el aroma será intenso pero no dominante.
Sugerencias de servicio
Sirve la bruschetta en una fuente grande como entrante de una comida ligera de verano, por ejemplo antes de un pescado a la parrilla o de una pasta sencilla. Para beber, combina muy bien con vino blanco frío, prosecco o limonada casera con menta, que realzará las notas herbales. Para reuniones nocturnas en el balcón o la terraza, coloca las tostas junto a un cuenco de aceitunas, una tabla de quesos y un carpaccio sencillo de calabacín: esta «bandeja italiana» impresiona y se prepara muy rápido.
Ingredientes
- habas frescas o congeladas peso después de pelar - 300 g
- baguette u otro pan blanco cortado en rebanadas - 1 pieza
- dientes de ajo uno para las habas, otro para frotar el pan - 2 pieza
- aceite de oliva - 4 cucharadas
- zumo de limón - 1.5 cucharadas
- menta fresca finamente picada - 2 cucharadas
- queso parmesano o pecorino rallado opcional - 20 g
- sal y pimienta al gusto
Preparación
- Si usas habas frescas, sácalas de las vainas. Pon a hervir una olla con agua, sala ligeramente y añade las habas. Cuece de 4 a 6 minutos, hasta que estén tiernas pero no se deshagan. Escurre y enfría con agua fría para cortar la cocción.
- Pela las habas de la piel fina presionando suavemente con los dedos hasta que salga el grano verde del interior.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén a fuego medio. Añade 1 diente de ajo finamente picado y sofríe 30–40 segundos, hasta que empiece a desprender aroma pero sin que se dore.
- Añade las habas peladas, una pizca de sal y pimienta. Saltea 2–3 minutos, removiendo, hasta que las habas estén calientes y ligeramente tiernas.
- Pasa las habas a un bol, añade el zumo de limón, 2 cucharadas de aceite, la menta picada y, si quieres, el queso rallado. Aplasta todo con un tenedor hasta obtener una pasta gruesa: deben quedar pequeños trozos de haba, no hace falta que quede totalmente lisa.
- Prueba y ajusta de sal, pimienta y, si es necesario, añade unas gotas más de limón.
- Coloca las rebanadas de baguette en una sartén seca o en una bandeja de horno y tuesta 2–3 minutos por cada lado, hasta que estén ligeramente crujientes y doradas por los bordes.
- Frota suavemente las rebanadas aún calientes con un diente de ajo partido por la mitad y rocíalas con 1–2 cucharadas de aceite.
- Pon una porción de la pasta de habas sobre cada rebanada y sirve de inmediato.
Conservación
Guarda la pasta de habas en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Remueve antes de usar y, si hace falta, añade un chorrito de aceite de oliva o unas gotas de limón. El pan tostado es mejor prepararlo justo antes de servir; si sobra, se ablanda y pierde el crujiente.