Brownie mexicano con chile y canela Recipe
Este brownie tiene un intenso sabor a chocolate con un ligero toque de chile y canela, que calientan pero no queman la lengua. En México, el chocolate se combina desde hace siglos con especias y chiles, así que este postre es un guiño a esa tradición en una versión muy casera, en forma de pastel. Ideal para una noche de película o como final dulce de una comida con acento mexicano.
Este brownie combina el interior denso y jugoso de un clásico pastel de chocolate con la nota cálida del chile y la canela, inspirada en la tradición mexicana del cacao con especias. La dulzura y el ligero amargor del chocolate negro se encuentran aquí con un suave picor en la garganta que aparece solo al cabo de un momento. Gracias a ello, cada bocado es más interesante que un brownie normal y casi pide otro trozo.
Consejos del chef
Asegúrate de que la mezcla de chocolate y mantequilla esté solo tibia cuando la añadas a los huevos: si está demasiado caliente puede cuajarlos y estropear la textura del pastel. Es mejor dejar el brownie un poco poco hecho que pasarse de cocción: cuando los bordes estén cuajados y el centro siga blando y el palillo salga con migas húmedas, saca el molde del horno, porque el pastel seguirá "cociéndose" mientras se enfría. Con el chile empieza con la cantidad indicada y, si horneas para personas a las que les gusta el picante, la próxima vez aumenta la dosis con una pizca más.
Sugerencias de servicio
Sírvelo cortado en pequeños cuadrados, con un poco de nata espesa o una bola de helado de vainilla que suavizará el picante del chile. Combina de maravilla con café fuerte, espresso o una copa de vino tinto, especialmente durante una noche de película o una cena de estilo mexicano. Para reuniones en casa me gusta servirlo en una tabla grande junto con gajos de naranja fresca, que realzan el sabor del chocolate.
Ingredientes
- chocolate negro - 200 g
- mantequilla - 150 g
- azúcar - 180 g
- huevos - 3 pieza
- harina de trigo - 120 g
- cacao en polvo - 20 g
- canela molida - 1 cucharadita
- chile en polvo - 0.5 cucharaditas
- sal - 0.25 cucharaditas
- vainilla - 1 cucharadita
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Forra un molde de unos 20×20 cm con papel de hornear.
- Rompe el chocolate en trozos y corta la mantequilla en cubos. Ponlos juntos en un bol colocado sobre una olla con agua ligeramente hirviendo (el fondo del bol no debe tocar el agua) y remueve hasta que todo se derrita y se una en una mezcla lisa. Deja reposar unos minutos para que se temple ligeramente.
- En otro bol mezcla los huevos con el azúcar y la vainilla, batiendo con varilla manual o batidora durante 2–3 minutos, hasta que la mezcla esté más clara y ligeramente espumosa.
- Vierte la mezcla de chocolate y mantequilla ya templada en los huevos y mezcla suavemente hasta que se integren los ingredientes.
- En un segundo bol tamiza la harina, el cacao, la canela, el chile en polvo y la sal. Mezcla los ingredientes secos con una cuchara.
- Vierte los ingredientes secos sobre los húmedos y mezcla suavemente con una espátula solo hasta integrar; no mezcles demasiado para que el brownie no quede demasiado denso.
- Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie. Mete en el horno precalentado y hornea de 20 a 25 minutos, hasta que los bordes estén cuajados y el centro aún ligeramente húmedo: al insertar un palillo en el centro debe salir con algunas migas húmedas, no completamente seco.
- Después de hornear, deja enfriar el brownie por completo en el molde; así será más fácil cortarlo en cuadrados y conservará un interior jugoso.
Conservación
Guarda los restos bien envueltos en film o en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2–3 días, o congélalos hasta un par de meses. Descongela los trozos a temperatura ambiente o caliéntalos brevemente en el horno o microondas antes de servir.